Inventos

MANUEL FÉLIX

O BARCO DE VALDEORRAS

A CONTRALUZ | O |

13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

MUCHAS VECES el que espera y es paciente, da dos veces y acierta. En Valdeorras, los sotos de castaños tienen tres enfermedades: la dejadez por el envejecimiento de la población, la tinta y el chancro. La primera es irremediable y aunque se está tratando de poner paños calientes, lo cierto es que pocos son los pueblos en donde nacen niños y aumenta el censo, si excluimos la denominada caida natural de O Barco, A Rúa, Trives o Viana. Lo de ser paciente viene a cuento de cómo combatir la enfermedad en los castaños. «Que inventen otros», era uno de los lemas que circulaba por aquí no hace muchos años. Y en Valdeorras parece que se cumple en casos puntuales y no da malos resultados, porque los avances para controlar la enfermedad en los castaños de otros, como los italianos o bercianos, van a servir para sacarnos a nosotros, a los valdeorreses, las castañas del fuego. Y nunca mejor dicho.