01 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
A BUENAS HORAS, que dice el refrán. Resulta que ahora, tres décadas después de su invención (magnífica ideal mal desarrollada) Meisa quiere convertir Manzaneda en un centro de culto mariano. Como Lourdes, como Fátima, como los Milagros. Cuando la fe está en horas bajas (ni la Iglesia tiene prisa en nombrar obispo) en Meisa piensan en fervor religioso en lugar de gastronómico. Un error.