Cortegada

J. A. VÁZQUEZ BARQUERO

CORTEGADA

DESDE LAS AULAS | O |

28 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ALLÍ estuvimos por el Santiago. La familia y un servidor, como es menester. Y no a tomar las aguas precisamente. Concurrimos al lugar atraídos por la hospitalidad de Carmiña y Suso. Buena tierra y mejor gente esta de Cortegada. Dicen que de Baños, los más viejos del vecindario. Aunque la cosa ya no es lo que fue. Ni por asomo. Me sentí como en casa. Como en mi Barra de Miño del alma. La misma sensación de tranquilidad y sosiego. Idéntica impresión de abandono y desidia. Como si una fuerza oculta pretendiese preservar intactos sus más preciados tesoros. A costa del progreso del hombre. En contra del porvenir de Cortegada. Quieren ahora construir un hotel y un campo de golf al abrigo del balneario. Puede que lo consigan. Aunque difícil resulta la papeleta. Sobre todo teniendo en cuenta las pésimas vías de comunicación de la comarca. Ni Fraga ni Baltar se acordaron de ellas en estos años. Pero ahora llegan las prisas. Y con ellas una cohorte de salvadores. Al ruido del próximo proceso electoral, por supuesto. Como si no llevasen lustros gobernando. Como si no fuesen responsables del marasmo general. Líbrenos Dios de semejante plaga de oportunistas. Por el interés de la parroquia.