El meco hizo de las suyas en A Hermida

F.A. QUIROGA

CASTRO CALDELAS

RAFA PRADO

Numerosos vecinos del municipio de Quiroga acompañaron a los pintorescos personajes de la procesión de Os Remedios

08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La romería de Os Remedios de A Hermida, en el municipio de Quiroga, volvió a distinguirse por su peculiaridad entre las diversas festividades que se celebran por estas fechas en el sur de la provincia. El papel que desempeñan en ella los pintorescos personajes del meco y las pampórnigas hacen que el festejo ofrezca en este parroquia un singular aspecto carnavalesco que no deja de guardar semejanza con las romerías celebradas en otras zonas geográficas, como es el caso de la fiesta de Os Remedios de Castro Caldelas y su célebre irrio peliqueiro, otro personaje enmascarado muy similar al quirogués. Siguiendo la tradición, el diabólico meco, armado con una escoba de ramas espinosas, acompañó ayer al mediodía la procesión por las calles de A Hermida. El cortejo se completa con la presencia de las pampórnigas, dos gigantes vestidos con llamativos atuendos. Al terminar el recorrido, cuando la procesión llega a la iglesia del pueblo y los fieles se disponen a acudir a la misa, las pampórnigas descansan y el meco inicia una divertida lucha con los asistentes, agrupados en un amplio corro. Tal como manda el canon festivo local, la gente arrojó monedas al meco y cada vez que éste se agachaba para recogerlas, intentó propinarle pescozones en el cogote protegido por una gruesa almohadilla. El personaje de máscara grotesca y ropas coloradas contraatacó una y otra vez con su escoba, provocando sobresaltos, gritos y repentinas carreras entre el público. Hubo un ligero susto cuando el palo de la escoba enganchó sin querer la correa de una de las cámaras fotográficas que retrataban la agitada escena y la arrastró por el suelo, pero el incidente se saldó sin daños serios. El meco y las pampórnigas desfilarán hoy otra vez por A Hermida en la última jornada del típico festejo.