«Non comprenden as necesidades que temos»

laura parada / f. u. OURENSE/ LA VOZ

BARBADÁS

Santi M. Amil

Un vecino en silla de ruedas muestra los problemas de acceso a lugares públicos y privados de la capital ourensana

20 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

José Manuel González es un ourensano con esclerosis múltiple que necesita una silla de ruedas eléctrica para poder desplazarse. Este miembro de la asociación Aodem se ve sin la posibilidad de acceder en muchas ocasiones a espacios tanto públicos como privados por la falta de accesibilidad. «Moitas veces non vou a determinadas rúas porque sei que están mal e prefiro evitalas».

Hasta hace poco, el problema empezaba ya desde que salía de su casa en A Valenzá, ya que un escalón impedía que pudiese bajar a la calle sin ayuda. Pero, gracias a su insistencia, consiguió que el concello de Barbadás mejorase ese acceso. «Tiven que comentar o problema en reiteradas ocasións ata que por fin fixeron a obra de forma correcta».

Ya en la ciudad, otro de los mayores obstáculos con los que se encuentra José Manuel, son las aceras. En muchos pasos de cebra los bordes de las aceras no están rebajados o bien, aún estándolo, mantienen un pequeño escalón de varios centímetros, lo que dificulta que personas que, como él, van en sillas de ruedas puedan cruzar sin que alguien les ayude. «O concello intenta facer obras para mellorar a accesibilidade pero non están ben feitas porque non comprenden as necesidades que temos», explica José Manuel.

Aún así no solo hay barreras en la vía pública. También en los establecimientos se encuentra con más obstáculos. Muchos de los bares y restaurantes carecen de una rampa de acceso y aquellos que la tienen presentan otro tipo de carencias, como por ejemplo la falta de un baño adaptado para estas personas. «Xa solo vou a aqueles establecementos que sei que podo entrar ou que teñen un baño adaptado aínda que me teño encontrado con bares que teñen este servizo pero cando quero utilizalos dinme que está cerrado porque utilízano como almacén», comenta José Manuel. Cuando el aseo existe y está libre, puede aparecer otro inconveniente: que el espacio para acceder a el sea demasiado estrecho.

Las dimensiones de su silla eléctrica también son un contratiempo para un tipo de plataformas elevadoras que hay en algunos establecimientos públicos.

Ocurre, por ejemplo, en la delegación territorial de la Consellería de Facenda de la Xunta de Galicia en Ourense. «Aínda que teñan unha plataforma moitas veces non me podo subir porque a miña silla eléctrica ocupa máis que unha manual», comenta este vecino. La necesidad también se traslada a los aparcamientos donde, dicen, hacen falta más plazas para minusválidos. José Manuel cree que el problema de accesibilidad afecta a todos. «Ter unha cidade cun sobresaliente en accesibilidade atraería, por exemplo, máis turismo».