La Costiña completó un cambio de año de puro deporte popular

L. m. r. OURENSE / LA VOZ

ALLARIZ

ruth nóvoa

El triatleta Marcos Juncal marcó su ley en lo alto de Canedo

02 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La que armó Saturnino González con su costumbre de subir el día 1 de enero a la Costiña de Canedo. Y ya van veinticuatro años. El anfitrión cuenta ahora con el respaldo de su club, el Atletas Veteranos Ourense y de la propia federación gallega, así como de las instituciones locales. Sigue corriendo, pero por aquello de la equidad moral: «Como organizador, no entro en las clasificaciones finales».

Ayer Saturnino fue el segundo en cruzar la meta, por lo que a la participación pedestre se refiere, porque lo superó el triatleta del BHV Sport, Marcos Juncal, el único capaz de bajar de los veinte minutos. El frío y la niebla que restó participación en la línea de salida también le pasó factura al creador de la prueba, que vio como uno de sus compañeros de equipo, Nando Reino era segundo, delante del verinense Joaquín Dobarrio.

Ana Soutullo, del Burgas, que venía de cerrar el año en el podio de Castrelo de Miño se impuso en la carrera femenina, con Marina Losada (Ourenrunning) y Mónica Nóvoa (Veteranos Ourense) completando los puestos de honor. José Antonio Losada (Burgas Bike) y Conchi Pérez fueron los ciclistas más rápidos, mientras que Pablo Feijoo y Zulema González salieron airosos de la carrera con perros. A la postre, un centenar largo de valientes desafiaron las duras condiciones climatológicas de la mañana ourensana.

Y es que la provincia volvió a demostrar su vocación atlética o, por lo menos su gusto por el running, el que ya habían dejado muy en alto en la despedida de un año que tuvo la primera San Silvestre Ourensá en el parque Barbaña, con Rubén Diz y Yolanda Gutiérrez como vencedores y más de un millar de participantes que demostraron el futuro más que brillante de esta iniciativa del Club Aurum.

También sigue siendo excepcional el ambiente de la prueba de Castrelo de Miño, otra vez una fiesta, en la que el ribeirao Iván Docampo (Lamargha O Carballiño) se quedó con el triunfo, junto a María Ferreiro en la clasificación femenina. También colaboraron con el Banco de Alimentos, en una acción similar a la que propugnaba en Allariz la Derradeira Solidaria. Sin confeccionar clasificaciones, cerca de 600 aficionados recorrieron las calles de la villa, para despedir el año practicando deporte. Una motivación que se extendió a lo largo de buena parte de la provincia.