Crónica | Unión de fuerzas en A Rúa Gobierno y oposición dan una imagen de unidad después del vendabal político de los últimos días por la instalación de la firma Rieter-Saifa en la villa valdeorresa
23 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?os portavoces de las cuatro fuerzas políticas representadas en el Concello de A Rúa escenificaron ayer su unión en favor de no perjudicar el aterrizaje de Rieter-Saifa en la villa valdeorresa. Tras unas leves riñas previas y sin tiempo para redactar un comunicado al gusto de todos, el alcalde, José Vicente Solarat, improvisó una declaración unitaria en la que envió un mensaje de «tranquilidade» a los vecinos. Ayer A Rúa amaneció cubierta de pancartas -algunas ofensivas contra ediles del grupo popular, que fueron retiradas pronto- pidiendo la «Fábrica Xa». Los ánimos están encendidos en la villa valdeorresa y los incendiarios tratan ahora de apagar el fuego. Cuando el sentido común se impone, como ayer en el salón de plenos rues, cabe lugar para la esperanza. El comunicado municipal defendió la cuestionada por algunos implicación y solvencia en el proyecto de todos los partidos representados en el consistorio rues. En ese sentido, Solarat aseguró que «é o obxectivo de todos» materializar la llegada de la empresa de material insorizante para vehículos. Los convocantes de la manifestación del domingo -Plataforma por la Industrialización- se preparan para legalizar el colectivo. Los concentrados ese día pidieron en un comunicado la dimisión de dos ediles populares que se habían abstenido en la votación para acelerar la explanación de los terrenos. El alcalde les recordó «ós que lexitimamente poden constituirse» en plataforma que mantengan la tranquilidad. A los que se desmadraron aprovechando el lío y elevaron el tono de las protestas les pidió «reflexión». A la vista de todos El encontronazo endémico en el que discurre la vida política ruesa tiene que ser desterrado, al menos en lo que afecte a la empresa. Ojalá el apretón de manos de ayer acabe calando hondo y el Concello de A Rúa reciba unido a Rieter-Saifa. Así acabarán por convencerse de que su decisión ha sido la correcta. El regidor valdeorrés quiso llevar esa unión a la calle para hacerla visible a los vecinos que, crispados y manifestados, piden ya a gritos que sus políticos estén a la altura del punto de inflexión histórico que supondrá para A Rúa la llegada de Rieter-Saifa y sus 160 empleos. El encuentro acabó entonces con unos y otros compartiendo vino y barra, a la vista de todos los rueses, que son a quienes representan.