«Nosotros no somos vicecuras»

Jesús Manuel García OURENSE

A GUDIÑA

PILI PROL

Entrevista | Francisco Saa Delgado

19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Francisco Saa es el coordinador del equipo de seglares que presiden aunque hoy está en reserva. -¿Cómo se organizan? -En A Gudiña y A Mezquita colabora un grupo de monjas y nosotros vamos a las zonas de Randín y de Parada do Sil. Procuramos que vayan de dos en dos a hacer esas celebraciones y realizan o bien dos o tres en la mañana del domingo. Nunca más de tres. Si hay tres celebraciones, en vez de que los dos estén juntos en todas, se dividen. -¿Quién programa? -El sacerdote con meses de antelación para que cada uno sepa adonde tiene que ir. -¿Cómo es una función? -Se hacen domingos y festivos. Son asambleas en ausencia de presbítero. El seglar que preside no puede decir misa, es importante que se sepa para evitar que la gente se confunda. Nosotros no somos vicecuras. Hay un ritual aprobado por la Conferencia Episcopal. Consta de unos ritos iniciales, las tres lecturas del día y después hay una oración de los fieles, las clásicas preces y el rito de dar la comunión. -¿Qué hace el párroco? -Si no dice misa el domingo en esas parroquias lo hace al menos un día a la semana y siempre deja formas consagradas para que el seglar pueda repartirlas en su ausencia a los fieles. El párroco suele decir misa en los sitios más importantes, suele ir alguien del Obispado a ayudarle y el resto lo cubrimos nosotros. La nuestra es siempre una labor sustitutoria importante. -¿Qué les dice la gente? -Ya están acostumbrados porque llevamos años con esto. Al principio se les hizo novedoso. La gente que vive en la aldea acude. -¿Quién le acompaña? -Mi esposa, que hizo el cursillo preparatorio. Ella también puede presidir. -¿Qué les enseñan en el curso inicial? -En esos dos años estudiamos la Biblia, cristología, eclesiología, la liturgia, los sacramentos, la eucaristía, el año litúrgico, la palabra de Dios, la homilía; moniciones, cantos... -¿Predican? -Tras las lectura hay que hacer un comentario. No es técnicamente una homilía pero comentas la palabra de Dios. Los fieles reciben las mismas lecturas que en una misa. La diferencia es que nosotros no podemos consagrar, que está reservado al ministro ordenado. -La gente va con devoción. -Porque perciben el cariño que les llevamos. Saben que recorres cien kilómetros para estar con ellos, que les haces un servicio sin nada a cambio y le regalas tu tiempo. A veces el sacerdote tiene que decir varias misas en la mañana y no puede pararse. Pero tú vas a presidir una única o dos celebraciones, espaciadas, y hablas con los vecinos y eso es importante para ellos, que les escuches. -¿Cómo les ven los sacerdotes? -Ahora bien pero al principio nos veían de forma rara. Hay de todo pero igual que yo los respeto y comprendo sus problemas pienso que a ellos les pasa lo mismo con nosotros. -¿Y el obispo? -Tuvimos una gran reunión con él, le contamos nuestra experiencia y le sorprendió mucho porque una cosa es la teoría y otra la práctica real. Él nos animó a continuar. Creo que está contento.