Plantan setecientos árboles en el concello ourensano de Larouco, epicentro del incendio forestal más grave de la historia de Galicia
OURENSE
Voluntarios de Abanca y Afundación colaboraron en una reforestación con vecinos y miembros de la comunidad de montes
21 mar 2026 . Actualizado a las 16:44 h.Un total de 46 voluntarios de Abanca y Afundación, junto a vecinos del municipio de Larouco y miembros de la comunidad de montes, participaron este sábado en una nueva jornada de reforestación. La iniciativa se enmarca en el plan de acción contra los incendios impulsado por el banco y su obra social, tras la actividad desarrollada la semana pasada en Quiroga. Durante la mañana, los participantes trabajaron en la plantación de 700 ejemplares de especies autóctonas, entre las que se encuentran castaños, encinas, alcornoques, endrinos, madroños, perales y manzanos silvestres.
La elección de Larouco para esta séptima acción de voluntariado responde a su valor simbólico y ambiental, al haber sido este concello el epicentro del incendio forestal más grave registrado en la historia de Galicia. El fuego, iniciado el 13 de agosto del 2025 en la parroquia de Seadur, evolucionó hasta convertirse en un incendio convectivo de extrema violencia que calcinó más de 30.000 hectáreas de monte y se extendió por el sur de Ourense hasta alcanzar la provincia de Lugo.
La intervención tiene como objetivo prioritario recuperar parte de la masa forestal perdida y contribuir a la restauración de los hábitats de la fauna local, como el corzo, el jabalí y diversas aves rapaces, gravemente afectados por el incendio. Además del impacto ambiental, el fuego supuso un importante perjuicio para la economía local, al afectar a montes comunales, explotaciones agrícolas y al paisaje vitivinícola característico de la comarca de Valdeorras.
Esta intervención de Abanca y Afundación se suma a las seis ya realizadas hasta el momento: la reforestación en Quiroga y otras cinco acciones organizadas entre los meses de octubre y noviembre para proteger suelos y acuíferos y evitar el arrastre de cenizas hacia los manantiales. El plan de acción contra los incendios incluye también medidas sociales y económicas. Entre ellas destaca la donación de un millón de euros para material de vigilancia y prevención. En este contexto, en diciembre se presentaron equipos tecnológicamente avanzados que serán proporcionados a la Xunta para reforzar el sistema de vigilancia antiincendios.
Asimismo, la entidad activó desde el primer momento líneas de financiación específicas dotadas con 150 millones de euros para apoyar a las familias y empresas afectadas, y trabaja en el desarrollo de programas de formación e investigación orientados a mejorar la gestión forestal y la prevención de futuros desastres ambientales.