La oncóloga del CHUO Ana Fernández Montes coordina la guía nacional para el diagnóstico y tratamiento del cáncer de esófago

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Ana Fernández Montes es oncóloga médica en el CHUO.
Ana Fernández Montes es oncóloga médica en el CHUO. SERGAS

El documento servirá de referencia en centros de salud y hospitales de toda España

20 mar 2026 . Actualizado a las 12:49 h.

La doctora Ana Fernández Montes, especialista del servicio de Oncología Médica del CHUO, coordina la elaboración de la nueva guía nacional para el diagnóstico y tratamiento del cáncer de esófago. Este documento técnico supone una actualización clave para los facultativos, al recoger los últimos avances científicos y consensuar el manejo de una patología que en España suma unos 1.800 nuevos diagnósticos anuales.

Guía clínica SEOM-GEMCAD-TTD de cáncer de esófago 2025 es un trabajo conjunto entre especialistas de todo el país, coordinado por la doctora Fernández Montes junto a María Alsina, del Hospital Universitario de Navarra, bajo el impulso de las principales sociedades científicas del ámbito oncológico.

El cáncer de esófago mantiene una de las tasas de supervivencia más complejas (entre el 15% y el 20% a los cinco años), lo que obliga a los facultativos a extremar la precisión en el diagnóstico. La nueva guía incide en la necesidad de diferenciar claramente entre el carcinoma escamoso y el adenocarcinoma, ya que ambos requieren estrategias terapéuticas distintas.

«Un dos avances máis relevantes desta actualización é a incorporación de novos tratamentos dirixidos e da inmunoterapia, que permiten mellorar a resposta do organismo fronte ao tumor e incrementar as opcións terapéuticas, especialmente nos casos máis avanzados», asegura la oncóloga ourensana.

El documento, que servirá de referencia en centros de salud y hospitales, subraya la importancia de pruebas como la endoscopia con biopsia para determinar la extensión del tumor de forma temprana. Factores de riesgo como el tabaquismo, el alcoholismo, la obesidad y el reflujo gastroesofágico siguen siendo las principales señales de alerta.

En cuanto a la terapia, el protocolo apuesta por un modelo multidisciplinar. En estadios iniciales se opta por técnicas menos invasivas (resección endoscópica o cirugía), mientras que en casos avanzados se recomienda la combinación de quimioterapia, radioterapia y cirugía. La oncóloga destaca que el éxito del tratamiento no depende de una única técnica, sino de la colaboración: «A mellora dos resultados clínicos depende en gran medida dun enfoque coordinado entre diferentes especialidades médicas, así como dun seguimento continuado dos pacientes para detectar posibles recaídas e mellorar a súa calidade de vida».