Los carballiñeses tutearon al Tenerife para caer en el tiempo añadido
21 feb 2026 . Actualizado a las 22:19 h.En el último minuto, de penalti. Más aún. Un voluntarioso Arenteiro perdió en casa ante el líder Tenerife, tras un derribo a Landázuri. Lo anotó Gastón Vallés en el minuto 98, después de dos revisiones en el FVS, como colofón a una segunda parte en la que los locales contaron con buenas ocasiones para marcar: 0-1.
La escuadra alineada por Álvaro Cervera activó de entrada el modo trasatlántico para marcar terreno sobre el irregular firme del campo carballiñés. Al primer saque de esquina que forzó respondió el central José León con un remate que no cogió portería, lo que sí hizo poco después el lateral David Rodríguez, al entrar por segunda línea tras un rechace y colgar y intencionado golpeo con la intención de superar a Alvin por arriba, pero el portero madrileño voló a tiempo para desviar a córner.
Los de verde comenzaron entonces a sacudirse el miedo del cuerpo y Álex López fue el primero en buscar la meta de Dani Martín. Su misil lejano —y muy centrado— lo repelió bien el meta asturiano, que volvió a intervenir poco después para sacar con mano dura una picardía de David Ferreiro, que buscó desde la izquierda su palo corto. Pisaba área con peligro el conjunto local en esa fase de la contienda y un Nacho Ramón que sorprendía en el once inicial fue el que cabeceó flojo a las manos del arquero.
Ajustó a partir de ahí el combinado isleño, que era más directo en sus aproximaciones, con la referencia de un Enric Gallego que pateó de primeras un centro que le llegó desde el costado diestro. A los discípulos de Jorge Cuesta les costaba un mundo llegar a las proximidades del área rival y Fabricio volvió a probar fortuna sin encontrar el marco de Alvin. El susto fue mayor incluso para la hinchada local, cuando Enric Gallego se adelantó a la zaga y probó una vaselina que superó al portero y se estrelló en el travesaño, al tiempo que el asistente anulaba la definición por fuera de juego.
El último toque de atención antes del intermedio los provocaron los anfitriones, tirando de estrategia desde el banderín. Nacho Ramón llegó a tocar el envío de Ferreiro y Luca Lohr también intentó desviarlo, pero el cuero se quedó en el bolso de Dani Martín.
En la pausa salía a calentar Víctor Mingo y fue la principal novedad del segundo capítulo. Saltó al campo para ocuparse de la banda derecha, en sustitución de Jaume Cuéllar, mientras Nacho Ramón seguía peleándose con los centrales.
No tardó en percutir Noel López con un chut a las manos de Alvin, poco antes de que Enric Gallego la jugara dentro del área con Gastón Vallés y el árbitro castigó con fuera de juego la devolución de la bola. Pidieron revisión desde el banquillo visitante y se perdieron casi cuatro minutos, sin cambio en la decisión.
El tanto anulado desorientó al primer clasificado y Eliseo tuvo una opción clara en la estrategia, que no logró embocar. Enric Gallego replicó con un latigazo que sacó bien Alvin. Más diáfana aún fue la de Víctor Mingo, que cruzó demasiado tras cerrar una línea de pase. El cénit del choque lo marcó Bastida, con un obús al larguero, que tuvo segunda intentona de Ferreiro, detenida por Dani. El duelo parecía abocado al 0-0, cuando a falta de dos minutos de los seis de alargue, Landázuri cayó en el área. Saiz Villares no señaló la pena máxima, pero su asistente se la propuso y árbitro la ratificó en dos ocasiones. Cruel desenlace y otra noche con cero puntos.
CD ARENTEIRO (0): Alvin, Jordan, Lohr, Eliseo, Lasure, Álex López (Dani González, min 75), Bastida, Cuéllar (Víctor Mingo, min 46), Ferreiro, Diego Moreno (Antonio Molina, min 92) y Nacho Ramón (Bilal Kandoussi, min 61).
CD TENERIFE (1): Dani Martín, César Álvarez, Landázuri, José León, David Rodríguez, Juanjo, Aitor Sanz, Noel López (Alassan, min 57), Fabricio, Gastón Vallés (Yakobishvili, min 102) y Enric Gallego (Fran Sabina, min 69).
GOLES: 0-1, min 98: Gastón Vallés, de penalti.
ÁRBITRO: Saiz Villares, del comité balear.
INCIDENCIAS: Espiñedo, buen ambiente para recibir al líder de la categoría.