Un libro para recordar los inicios de Benposta: «La filosofía de la ciudad me sirvió para caminar por la vida, siendo solidario, responsable, siendo persona»
OURENSE
Manilo Doñoro, que formó parte del Circo de los Muchachos y de la comunidad que fundó el padre Silva en Ourense, escribió un primer volumen de la historia del proyecto, con imágenes y documentos originales
20 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Manilo Doñoro (Ourense, 1955) guarda en su memoria —y en su archivo fotográfico de más de 30.000 negativos— la experiencia de lo que fue Benposta, la ciudad de los muchachos, el sueño del padre Silva que él vivió personalmente. Uno de sus hermanos fue fundador de Benposta y ya de bebé, Manilo andaba por allí, como el resto de su familia, visitando al cura. Formó parte del Circo de los Muchachos como cómico y acróbata e hizo las grandes giras por Japón, Estados Unidos o Australia. Lo dejó en 1976, cuando estaban en Madrid. A una de esas actuaciones fue la reina Sofía.
Nunca perdió el contacto con Benposta ni con el padre Silva. Doñoro ha publicado Jóvenes extraordinarios. La ciudad de los muchachos, un cuaderno donde recoge los inicios del proyecto —hasta 1963— con reproducciones de fotografías y de actas de asambleas. «Expreso mis sentimientos en torno a Benposta y las vivencias que hubo allí. La filosofía de la ciudad me sirvió para caminar por la vida, siendo solidario, responsable, siendo persona», resume. En el libro hay religión, pues el padre Silva era cura, aunque su proyecto fuera rebelde. «Era muy elocuente y los chavales le hacían caso e iban a misa y comulgaban», ríe. A los primeros, el seminarista Jesús Silva los conoció cuando jugaban en la calle y él apareció con una motocicleta Montesa. «La moto fue muy importante, llamaba la atención», reconoce Doñoro. El autor cree que la mejor época de la ciudad fueron esos inicios, con democracia y participación internas y con las ganas que tenían de mejorar la sociedad.
Doñoro recuerda en su libro —con textos dialogados y con un narrador en primera persona del plural, pues Benposta fue algo colectivo— cómo se fueron incorporando los muchachos, las tómbolas que hicieron en distintas ciudades, las excursiones o la aventura en San Pedro de Rocas. Es la primera parte de la historia (autoeditada en Bookmundo.com) y los derechos de autor de este y de los siguientes libros de Doñoro serán para la Fundación Benposta, con la intención de que se pueda guardar en buenas condiciones la documentación sobre la historia de los muchachos. «La mayor satisfacción es que la gente lo pueda leer, porque hay valores, esfuerzos y amistad», afirma Manilo Doñoro.