Absuelto en Ourense un camionero juzgado por un accidente que dejó una víctima mortal y provocó lesiones irreversibles a un agente de la Guardia Civil
OURENSE
La magistrada no ve probado que el chófer, que llevaba una carga de 40.560 kilos de grava, fuera imprudente y lo exonera del delito de homicidio imprudente que le atribuían las acusaciones
17 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.No habrá reproche penal para el gravísimo accidente de tráfico que tuvo lugar a las doce y veinte de la mañana del 9 de febrero del 2023 en la N-525, en San Cibrao das Viñas. Aquel día un camión que llevaba una carga de 40.560 kilos de grava invadió el carril contrario y colisionó contra un coche en el que viajaban dos agentes de la Guardia Civil de servicio. Descontrolado, el vehículo articulado continuó avanzando hasta que impactó con un furgón, al que arrastró unos metros hasta dejarlo empotrado. El hombre que iba al volante de ese segundo vehículo falleció en el acto, mientras que el que conducía el primero de los coches afectados resultó con heridas gravísimas y, aunque salió adelante tras pasar días en la uci, sufre secuelas irreversibles
Ahora la magistrada de la plaza 2 de la sección penal de Ourense ha absuelto a José Ramón F. M., el conductor del tráiler que se sentó en el banquillo de acusados de la sala de vistas del Juzgado de lo Penal dos de Ourense hace unos meses. La Fiscalía y la familia del agente le atribuían un delito de homicidio por imprudencia y dos de lesiones por los que reclamaban dos años y medio de prisión y la pérdida de vigencia de su permiso de conducir. Se discutía también en este caso la cuantía de la responsabilidad civil que debía recibir el funcionario herido, para el que su familia pedía 4 millones de euros porque no puede moverse ni comunicarse por sí mismo y es dependiente para todas las cosas de su vida, pero todas las pretensiones de las acusaciones han quedado sin respuesta. Tras analizar las pruebas del caso, la togada ha llegado a la conclusión de que el accidente no se produjo como resultado de una negligencia en la conducción por parte del acusado, por lo que lo absuelve. La sentencia, eso sí, no es firme y contra ella cabe presentar recurso ante la Audiencia Provincial de Ourense.
A la hora de valorar la conducta del investigado, que durante la vista se acogió a su derecho a no declarar, la togada ha tenido en cuenta todas las pruebas periciales que se presentaron en la vista, haciendo suyos los argumentos del informe presentado por la defensa. Esta parte llevó al juicio a dos peritos que analizaron el lugar del accidente y llegaron a una conclusión distinta a la que habían puesto sobre la mesa los agentes de la Guardia Civil. Descartaron el reventón previo como causa de lo ocurrido, pero consideraron que el camión había hecho tijera debido a que la carga que transportaba, que superaba en 560 kilos a la máxima permitida, iba mal colocada. «El conductor intentó evitar el accidente, pero no pudo», aseguraron estos expertos.
Antes de eso funcionarios de la Benemérita habían asegurado que la forma de conducir del camionero no había sido la adecuada dada la carga que transportaba y la vía por la que circulaba. Explicaron que tras salir de una glorieta fue acelerando hasta que dio un volantazo que provocó que no pudiese gobernar el volante y se saliera por la derecha, impactando en la trayectoria del coche en el que iban los dos agentes del instituto armado. La magistrada no ve probado, sin embargo, que condujera de forma temeraria y cometiera una imprudencia grave, por lo que lo exonera de los cargos. La familia del agente, que ya ha recibido 2,7 millones de euros del seguro, tiene la opción de recurrir a la vía civil para reclamar lo que demandaba. Tiene reconocida una discapacidad del 96 %. «Esto nos destrozó la vida» aseguró su mujer durante el juicio.