La protesta y la fiesta se unen en Xinzo

Fina Ulloa
fina ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La villa celebró el domingo oleiro sin olvidar a los tractoristas de la A-52

02 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«A xente está con nós porque son a nosa xente, e nós procuramos estar tamén con eles a ratiños, vivindo una festa que sentimos propia. Ata os que teñen negocios de hostelería en Xinzo nos traen comida e bebida». Así argumentaba Miguel, un ganadero ourensano que forma parte del grupo de tractoristas que participa en el corte de la A-52, su opinión de que no hay «ningún mal rollo» entre los vecinos de la comarca de A Limia por esa medida de protesta de los productores. «Ninguén nos di que estamos prexudicando ao entroido, ao revés. Nós sentimos que o apoio é incondicional», añade Javier, que pone como ejemplo el buen ambiente que se creó en la noche del sábado en plena arteria principal de la villa. «Uns cantos foron á festa dos fachós e alí, colocaron na N-525 uns tractores de xoguete, despois de poñer unhas vallas. Cando viñan os camións e paraban, eles retiraban os tractoriños e deixábanos pasar. Todo o mundo o pasou bomba, que para iso é o entroido», narraba este agricultor.

La mañana del domingo oleiro, algunos de los que tienen niños pequeños no quisieron perderse la oportunidad de ir a ver a sus vástagos en la sesión infantil del tradicional juego de lanzarse y cazar al vuelo las ollas de barro. Pero otros los sustituyeron en la carretera. También se turnan para ir a casa a descansar algunas horas o a cuidar del ganado. Cuentan que no tienen problemas con los agentes de la Guardia Civil que se mantienen vigilando la protesta. «Fan o seu traballo, pero o trato entre nós é respectuoso e cordial», apostillaba Javier Losada.A pesar de que llevan más de un mes de protestas, dicen que tienen ánimo para seguir y su única pena es no poder disfrutar de una fiesta que, recuerdan, es tan singular porque está ligada a las tradiciones del rural.

Tradiciones que, como el juego que se vivió tanto por la mañana como por la tarde en la plaza Maior de Xinzo en este domingo oleiro, habla de entretenimientos sencillos en los que los hombres y las mujeres se distraían y medían sus habilidades en los pocos ratos libres que les dejaba el siempre exigente trabajo del campo. «Quen mantén vivas estas tradicións somos a xente do rural. Cando acaben con nós, como pretenden, tamén todo isto desaparecerá», añadía el ganadero de Maceda.