Sospechaba que el dueño de la casa en la que trabajaba como interna abusaba de ella por las noches y decidió colocar una cámara para pillarlo

Marta Vázquez Fernández
M. Vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Imagen de archivo del Tribunal de Instancia de Ourense
Imagen de archivo del Tribunal de Instancia de Ourense M. FERNÁNDEZ

El agresor, que ahora tiene 90 años, admitió ante una magistrada de Ourense que hizo tocamientos a su empleada de hogar, una mujer peruana a la que tenía sin contrato

22 ene 2026 . Actualizado a las 19:52 h.

A sus 87 años, se colaba por las noches en la habitación en la que dormía la mujer que había contratado como interna para cuidar de su esposa con alzhéimer y le hacía tocamientos sexuales. Esto fue lo que reconoció este jueves en la sala de vistas del Juzgado Penal dos de Ourense un hombre que salió del tribunal de instancia de la capital con una condena por un delito continuado de agresión sexual que le llega cuando ya ha cumplido los 90. Tras negociar las partes un acuerdo de conformidad con el que también se mostró satisfecha la víctima, el anciano admitió los hechos, por los que afronta una condena de dos años de prisión, que previsiblemente no cumplirá ya que no tiene antecedentes penales. A mayores, no podrá acercarse a la víctima o contactar con ella y deberá indemnizarla con 3.000 euros, entregando otros 1.000 para cubrir los gastos de la acusación particular ejercida por ella. La legislación actual contempla que quienes cometen este tipo de delitos realicen un cursos de igualdad de género, si bien en este caso esta parte no tendrá efecto dada la avanzada edad del acusado.

Así se cierra un caso que se remonta al mes de mayo del año 2023, cuando el hombre contrató a la víctima, de nacionalidad peruana, para que cuidara a su mujer enferma en su domicilio de Verín. Tal y como recoge el escrito de acusación de los hechos, que ahora quedan probados, primero requirió sus servicios como externa, acudiendo ella unas horas al día a la vivienda. Posteriormente la cogió como interna, aunque nunca llegó a hacerle contrato ni tampoco la dio de alta en la Seguridad Social. Todo ello «abusando del estado de necesidad de ella y de su urgencia por encontrar un trabajo para subsistir», subraya el informe fiscal. Ese mismo interés por aprovecharse de la vulnerabilidad de la víctima y «su intención de satisfacer sus más bajos y denostados instintos sexuales» lo llevaron a empezar a hacerle visitas por las noches. Entraba en su habitación y le tocaba las piernas y los genitales, pero ella, que tomaba pastillas para dormir, tardó tiempo en darse cuenta. Decidió dejar su móvil grabando tras despertarse una mañana sin su ropa interior y así fue como corroboró sus sospechas.

En la noche del 14 de julio del 2023 el acusado se coló en su dormitorio y la agredió. Ella denunció enseguida y tuvo que recibir asistencia sanitaria por un trastorno ansioso depresivo.