Bañarse en la piscina de As Burgas será más caro que en las termas de gestión privada del Miño

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Aspecto actual de la piscina de As Burgas, cerrada desde el año 2020.
Aspecto actual de la piscina de As Burgas, cerrada desde el año 2020. MIGUEL VILLAR

El gobierno municipal prevé cobrar una entrada de siete euros por acceder al recinto

16 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Bañarse en la piscina de As Burgas será más caro que en las termas de pago de Outariz y A Chavasqueira. La Junta de Gobierno Local del Concello de Ourense, encabezada por Gonzalo Pérez Jácome, aprobó este jueves el proyecto de ordenanza reguladora de precios públicos para esas instalaciones, que prevé reabrir en un plazo de «dous ou tres meses».

La entrada ordinaria será de 7 euros y dará derecho a utilizar el recinto durante dos horas. También se ofertará un bono mensual de 25 euros. Los menores de quince años estarán exentos del pago siempre que vayan acompañados al menos de una persona adulta. La piscina termal de As Burgas se inauguró en junio del año 2010 y en sus inicios era una instalación de pago. La entrada costaba tres euros, pero en el 2013 se implantó su gratuidad para potenciar las instalaciones como reclamo turístico y para que estas sirviesen de alternativa a las pozas públicas de la ribera del Miño cuando están inundadas por la crecida del río.

Actualmente solo funcionan dos vasos en el espacio de Burga de Canedo, mientras que todos los de Outariz, A Chavasqueira y Muíño da Veiga están fuera de servicio. También lo está la piscina de As Burgas, que cerró en el año 2020 por la pandemia y que no volvió a abrir desde entonces. En un primer momento no fue posible reactivarla porque hubo que ejecutar obras para adaptar las instalaciones a la nueva ley autonómica de aprovechamiento lúdico de aguas termales, que acababa de entrar en vigor. Tras una inversión de más de medio millón de euros, la reforma terminó en junio del 2024.

En marzo se cumplirán, por lo tanto, seis años del cierre de la piscina y ahora el gobierno de Jácome anuncia su reapertura «nun prazo de entre dous e tres meses». El primer paso para ello fue la aprobación del proyecto de una nueva ordenanza reguladora del servicio. Ese documento prevé cobrar 7 euros por la entrada ordinaria, un precio que supera al establecido en las termas de pago de concesión municipal y gestión privada que hay en las riberas del Miño. Así, las de Outariz tienen una tarifa de 6,65 euros y las de A Chavasqueira, que reabrieron el pasado mes de octubre tras la reconstrucción de las instalaciones arrasadas por un incendio en el año 2019, cuestan 5,15 euros. En cualquier caso, el proyecto de ordenanza aprobado ayer en la Junta de Gobierno Local deja abierta la posibilidad a que se establezcan bonificaciones para determinados colectivos sociales. Ahora, la propuesta será remitida a los grupos de la oposición, que dispondrán de diez días para presentar las enmiendas que consideren oportunas. Finalmente, el texto deberá ser sometido a debate en el pleno.

Según explica un comunicado difundido ayer por el ejecutivo encabezado por Gonzalo Pérez Jácome, la decisión de cobrar entrada por el uso de la piscina «vén dada tanto pola necesidade de garantir a sostibilidade financeira do servizo, asegurando a disposición de recursos suficientes para garantir unha prestación de calidade, como pola de racionalizar a súa utilización». El gobierno ourensano subraya que el modelo anterior, de gratuidad total, «ten moitísimas deficiencias e non funciona de forma óptima».

Además, según dice, «ao tratarse dun servizo que non atende unha necesidade básica, é moito máis xusto que as persoas que utilicen as instalacións paguen unha tarifa que contribúa a compensar os custos e garantir a súa viabilidade».

La nueva ordenanza prevé un límite de dos horas para usar las instalaciones

Además de fijar las tarifas, el proyecto de ordenanza aprobado ayer por la Junta de Gobierno Local para la piscina de As Burgas establece los derechos y deberes de las personas usuarias. Según precisa el comunicado difundido por el Ayuntamiento de Ourense, la entrada permitirá el acceso a las instalaciones durante un máximo de dos horas diarias. «O obxectivo é garantir tanto a rotación dos usuarios, permitindo o acceso a un maior número de persoas, como un uso saudable da piscina termal», explica el ejecutivo encabezado por Gonzalo Pérez Jácome.

Además, se establece un cuadro de infracciones y de sanciones en caso de incumplimiento de las normas, así como la posibilidad de adoptar medidas de correctivas, como la expulsión de las personas presuntamente infractoras.

Modelo de gestión

Por otra parte, el proyecto de ordenanza reguladora de la piscina de As Burgas deja abierta la posibilidad de que el Concello preste este servicio de forma directa o indirecta, contratando a una empresa para que se encargue de ese trabajo. Según ha manifestado él mismo en varias ocasiones, el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, se decanta por esa segunda opción en el futuro, aunque en principio el recinto abriría con medios propios del Ayuntamiento. Según avanza el comunicado difundido ayer por el gobierno local, el objetivo es que la piscina esté en funcionamiento en un plazo de entre dos y tres meses.