«Preparo y peino a la novia y después me quedo a la fiesta para maquillar a los invitados»

Paula Pérez Ferreira
Paula P. Ferreira OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Julia Arcelle, maquilladora artística profesional.
Julia Arcelle, maquilladora artística profesional. MIGUEL VILLAR

La ourensana Julia Arcelle planifica la apertura de un local, en el que impartirá talleres, mientras trabaja en eventos

15 sep 2025 . Actualizado a las 14:19 h.

Con 14 años ya maquillaba a su vecina cuando salía de fiesta y con 33 se dedica a ello de manera profesional. Desde muy pequeña Julia Arcelle sintió una atracción especial por el mundo del maquillaje, aunque no pensó en ello como un trabajo serio. «Nunca me lo planteé como algo profesional, de hecho estudié Delineación y empecé Arquitectura, pero no acababa de encontrar mi sitio», recuerda.

Siendo más joven trabajó en animaciones de eventos donde empezó a experimentar con el maquillaje artístico y descubrió su verdadera pasión. «Al principio era todo autodidacta, pero no quiere decir que no haya estudiado mucho», recuerda. Pintando caras para niños pequeños y barrigas de embarazadas, Julia decidió apostar por su talento y antes de la pandemia dejó su trabajo para poder establecerse como autónoma y así poder despegar.

Pero la cuarentena echó abajo todos sus planes, así que la joven ourensana decidió reinventarse. «Me formé en maquillaje social para bodas. Ahora preparo y peino a la novia y después me quedo a la fiesta para maquillar a los invitados», cuenta.

El auge de las celebraciones nupciales con la novedad del glitter bar para maquillajes fantasía y llenos de brillo fue el gran descubrimiento de Julia. «Una organizadora de eventos me vio, le debí de caer en gracia y me llama bastante para ir a bodas», explica. Julia tuvo muchas dudas sobre su futuro como maquilladora, aunque tras estas oportunidades, renunciar a vivir de su pasión no era negociable. «Siempre he tenido un poco de complejo sobre si me veré con 50 años yendo a una boda a maquillar.

Tenía esa cosa de que no es un trabajo para toda la vida, pero me encanta porque me hace sentir joven», asegura. Tras finalizar un curso de cejas y extensión de pestañas, Julia está trabajando en su nuevo proyecto. La que fue la barbería de su abuelo y después la peluquería de su tía, se transformará en su estudio, donde trabajará e impartirá talleres sobre maquillaje artístico, social y formaciones para gente de todas las edades.