Caos de tráfico para los vecinos de O Couto por los cortes de las fiestas

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La situación de los puestos en la calle José Álvarez González fue una de las que provocó más trastorno
La situación de los puestos en la calle José Álvarez González fue una de las que provocó más trastorno Miguel Villar

No se pudieron usar los garajes de varias calles durante el fin de semana

20 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El despliegue de las fiestas de O Couto provocó una semana de tráfico complicado para los vecinos del barrio. Los horarios de las calles cerradas al tránsito así como el número de días con restricciones provocaron quejas sobre todo entre los usuarios de los garajes, que quedaron inutilizados parte del tiempo. Muchos tuvieron que aparcar lejos de sus viviendas y otros directamente decidieron pasar el fin de semana fuera: «Funme para a aldea, en Avión, teño máis de 80 anos e se necesitábamos usar o coche por calquera urxencia aquí non podíamos», contaba una vecina de la calle Dalí este lunes después de regresar a casa.

La programación de las fiestas de O Couto empezaba el jueves 15, pero las primeras vallas para reservar el espacio de las atracciones empezaron a instalarse el lunes 12. «Antes se hacía un día antes, ahora es una semana así», lamentaba la responsable de un comercio en la calle Francisco de Moure. Los negocios ceden sus vados y los puestos ocupan decenas de plazas de aparcamiento o carriles enteros. A partir del día 15 empezaban los cortes de tráfico desde las 17.00 horas en las vías donde había barracas. Justamente el inicio de las fiestas ya empezó con complicaciones en el acceso al barrio desde la N-525 porque coincidió con obras de acondicionamiento de la glorieta. Además, por el partido del sábado del Ourense CF, este año no se instalaron atracciones en la praza Sorolla sino que ocuparon las calles Monseñor José Álvarez González y parte de Faustino Santalices. Esto provocó que el uso de garajes por la tarde desde el jueves fuese imposible, por prohibición o por tener que circular en medio de la masa de gente, en las perpendiculares, como Picasso, Melchor de Velasco o Zurbarán, condicionando la rutina laboral de muchos vecinos. «Tuve que hablar con la Policía Local para que me dejasen pasar sobre las siete de la tarde cuando volvía del trabajo y me dejaron porque mi garaje era el primero, pero ya no podía», cuenta una residente de la calle Francisco de Moure, resaltando también que al menos hubo más control policial que otros años. «Aunque me fui de sábado a domingo a la aldea, cuando volví por la noche ni pude meter el coche en el garaje porque estaba todo cerrado», apuntaba otra vecina de la calle Picasso. Además, en los tres días lectivos que coinciden con las fiestas, también trastocó la entrada de las familias a la Escola Infantil Antela, en la esquina de la calle Ervedelo con Monseñor José Álvarez González. Muchas acuden con carritos de bebé o necesitan estacionar cerca de la guardería.

Los cortes de tráfico se sufrieron especialmente en la calle Dalí, donde empezaron antes todas las tardes. El sábado se restringió todo el día la circulación, desde las nueve de la mañana. «Mi hija no pudo sacar el coche en todas las fiestas y son muchos días, de jueves a lunes, la tuvieron que venir a buscar unas amigas de otra zona para moverse», explica una residente de la calle Dalí. También influye en las distancias para coger en autobús urbanos. Esta mujer comentaba este lunes con otra vecina el «peligro» que podía suponer la mala organización del tráfico: «Somos personas mayores, ¿y si necesitamos una ambulancia o que nos vengan a buscar?». A las quejas del tráfico manifestadas este año se une el inevitable ruido de las atracciones y las orquestas nocturnas, lo que hace que parte de los vecinos prefieran pasar el fin de semana fuera.