Benjamín Soria, Mario Mazarro, Thais Pereira y Sofía Urdiales tienen entre 14 y 16 años y han formado una banda de música que triunfa
23 ene 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Está claro que para apostar por un sueño no hay edad. «Ahora es el momento correcto», piensa Benjamín Soria. Este adolescente uruguayo dice que con dos añitos le dijo a su padre que quería ser músico. Su familia se mudó a Ourense en el 2022 y aquí es donde este joven decidió montar una banda. Lo primero que hizo fue contactar con Mario Mazarro, un ourensano a punto de cumplir 14 años, que deleita a sus seguidores en redes sociales con sus habilidades a la batería. «Me pareció que lo que hacía estaba genial y le escribí para montar algo juntos», admite Benja. «Me encantó la idea y le dije que sí al momento», cuenta Mario. Por el camino se les unió la bajista Thais Pereira, de 15 años, y la guitarrista Sofía Urdiales, de 16, se sumó para acabar de completar el grupo. Se hacen llamar Syntomía y están triunfando en Ourense. Empezaron a trabajar juntos, entre ensayos, composiciones y ritmos, hace unos meses y ya han conseguido tocar en algunos de los espacios culturales más interesantes de la ciudad. Empezaron participando en el Bosco Music a finales de año y a lo largo del mes de enero se han subido al escenario del Auriense y del Antiga O'Renque, frente a un público, cada vez más numeroso, que demuestra disfrutar al máximo con la propuesta de estos jóvenes talentos.
Syntomía es un grupo de rock clásico en español. Son chavales que escuchan y versionan a Loquillo, Héroes del Silencio y Los Rodríguez. Tienen claro que su meta es crear sus propios temas y quieren subirse a cantar a todos los escenarios que puedan. «Esto es lo que nos hace felices, lo que sabemos hacer y lo que queremos para nuestro futuro y sé que vamos a luchar duro para conseguir nuestro hueco en la industria», apunta Mario.
La música forma parte de la vida de estos cuatro jóvenes desde hace tiempo. Sofía descubrió su amor por la guitarra en la pandemia. «Empecé a tocarla por aburrimiento y hoy en día es lo que más me apasiona del mundo», admite. Benja toca el piano y también canta. «Siempre supe que quería dedicarme a esto», asegura. Mario lleva escuchando música a todo volumen en casa desde que era un niño. Su padre, que toca en varios grupos, le inculcó el amor por este arte y le compró su primera batería. «Al principio no le hacía mucho caso, pero poco a poco fui interesándome más, hasta ya no poder parar», dice. Thais sencillamente se enamoró del bajo.
Los cuatro se han hecho buenos amigos, de los que disfrutan pasando tiempo juntos. Les encanta ensayar, compartir opiniones y dar forma a nuevas canciones. Eso sí, lo que más les gusta es subirse al escenario. «Hay nervios, pero sobre todo prevalece la conexión que hemos generado entre nosotros y ese buen rollo es el que tratamos de transmitirle al público todo el rato», dice Mario.
«Creo que la música lo es todo. Escuchándola puedes canalizar tus sentimientos y crearla te ayuda a expresar lo que llevas dentro», termina Thais. En Syntomía sueñan con grabar su primer tema y con tocar cada vez para más gente.