Las tías ourensanas de los menores a los que se llevaron sus padres desde los Países Bajos piden quedarse con ellos: «Aquí tienen una familia que los quiere»
OURENSE

Los allegados de los pequeños, dos hermanos de 8 y 9 años, lamentan que se haya decretado su regreso a ese país centroeuropeo tras la detención en Leiro de sus progenitores, que no tenían la custodia
20 jun 2024 . Actualizado a las 18:17 h.«Estos niños no están solos, tienen una familia que los quiere». La frase la pronuncia la tía de dos hermanos de 8 y 9 años de los que mucha gente habla desde hace algunos días. A principios del mes de junio los niños llegaron al municipio ourensano de Leiro desde los Países Bajos, acompañados de sus progenitores. Pero hace una semana agentes de Policía Nacional irrumpieron en la vivienda familiar y se llevaron tanto a los adultos como a los menores. Así se descubrió que sobre la pareja estaba vigente una orden de detención europea, dictada después de que se llevaran a sus hijos sin autorización. A ambos se les había retirado la custodia tiempo atrás y los menores estaban bajo tutela del Estado, pero durante una visita vigilada los padres decidieron no entregar a los menores y viajaron con ellos hasta Ourense, tierra natal del varón.
«Ellos no se escondían de nadie, aunque digan ahora que son fugitivos», cuenta una hermana del padre de los menores, que no entra a valorar los motivos que llevaron a la retirada de la custodia, pero sí cuestiona como se ha gestionado todo lo relativo a sus sobrinos. Lamenta que los separaran de sus padres de forma tan apresurada, pero también que los devolvieran a Holanda sin darles ocasión de intentar luchar por su custodia. «Allí no tienen familia, pero aquí sí, nosotros queremos cuidarlos o al menos intentarlo», asegura la tía de los pequeños, que prefiere no dar su nombre para proteger la intimidad de los menores.
Tanto ella como sus hermanas y su madre han contactado ya con abogados para intentar recuperar a los niños. «Estamos destrozadas por la forma en la que se ha llevado este asunto», afirma. Asegura que durante los días en los que los hermanos estuvieron en un centro de menores de Ourense no se les permitió visitarlos. Creen que las autoridades no están priorizando su bienestar y recuerdan que se trata de dos pequeños que tienen la doble nacionalidad y que siempre han tenido vínculo con su familia paterna. «No vivían aquí, pero venían en verano y siempre estábamos en contacto», cuenta su tía, que teme que en los Países Bajos se vuelva a separar a los hermanos, como ya ocurrió antes de la fuga, según ella. «No sabemos como se encuentran y eso nos preocupa», asegura.
Nada más detenerse a los padres, los menores fueron enviados a un centro de la Xunta situado en Ourense. Desde la Consellería de Política Social confirmaron que dos técnicos de su departamento viajaron con ellos a principios de esta semana hasta Países Bajos. Mientras, la familia ourensana pide ayuda a las instituciones para poder recuperarlos.