Vacía tu mente, sé amorfo, sin forma, como el agua. Sé agua, amigo mío. Seguro que les suena. Bien por una afinidad con las culturas orientales, las artes marciales o el atractivo de la cinematográfica figura de Bruce Lee. A los más alejados de la filosofía, incluso nos llegó por vía consumista de la publicidad de una reconocida marca de automóviles. «Be water, my friend», todo un bombazo televisivo que los memes han rescatado de aquel ya lejano 2006, cuando apelaban a su vez a una entrevista antigua del actor y cinturón negro.
Sin ánimo de pisar muchos charcos, la frasecita surgida de un principio filosófico de la escuela taoísta entronca con una tradición milenaria china y se ajusta a la idea de evolucionar adaptándose al medio.
Hasta yo la utilizaré para recordar que los equipos a los que sigo durante cada fin de semana intentan salir airosos de sus propias mutaciones. Mi modesto Arenteiro sigue empeñado en dar el salto a una categoría en la que ahora vemos a Dépor, Córdoba o filiales del Real Madrid y el Barça. Casi nada. Y no saca pecho, lo hace con humildad y trabajo, como propugnaba su entrenador. De igual modo, el Ourense CF pelea con solvencia en su estreno en una categoría en la que el mínimo desliz acarrea problemas.
Tampoco es fácil el viaje de la UD Ourense y el Barco en la división inferior. Los de O Couto esperan promocionar por el ascenso y crecer sin prisas, mientras que en Valdeorras la situación se ha puesto delicada. Casi tanto como la del COB en una LEB Oro que augura una pelea brutal por la permanencia. Y cada semana cambia el panorama. Be water, my friend.