El rocódromo

Pablo Varela Varela
Pablo Varela EL APAGÓN

OURENSE

10 ago 2021 . Actualizado a las 10:43 h.

No faltaba demasiado para el inicio de los Juegos Olímpicos o, en definitiva, para que el mundo conociese a Alberto Ginés, que abandonó su adolescencia con una medalla de oro en la primera final olímpica de escalada. Florentino Taín, alpinista ourensano, aludía —antes de la cita por los metales en Tokio— a la carrera de fondo que vivió la disciplina, ya desde los años noventa. Que se venían haciendo las cosas bien, con raíz en los equipos regionales y al alza desde hace décadas. Es decir, que ya había una semilla y lo importante era no descuidarla.

«Es un deporte olímpico perfecto, por coordinación, fuerza y velocidad», explica. Pero hay mucho más que eso. El oro cosechado en Japón habla del tesón de Ginés y, además, de un trabajo familiar en la sombra desde los inicios, buscando instalaciones donde entrenar que, a menudo, estaban lejos de su Cáceres natal. Tal vez sea ahora, en este contexto, cuando llegue el reconocimiento del público. Con el tiempo, quizá sirva de inspiración para quienes se están iniciando, porque siempre se precisa un pionero que abra camino en todas las facetas de la vida. «Mi medalla ayudará a que la gente busque un rocódromo cerca de casa», reflexionaba Ginés la semana pasada.

En Ourense, por suerte, hay brotes verdes con el rocódromo de Os Remedios, con grupos de aprendizaje desde edades tempranas. No es un detalle menor en una provincia donde reina la montaña y la naturaleza. «Y si la gente mirase un poco más a su entorno le daría el valor que realmente se merece, porque entre el cemento hay quien no se entera de todo lo que tenemos a nuestro alrededor», dice Florentino Taín.