«¡Pues la verdad es que ya nos tocaba!»

Pablo Varela Varela
pablo varela OURENSE / LA VOZ

OURENSE

P. V.

Policías, bomberos y funcionarios de prisiones ourensanos iniciaron su vacunación entre el CHUO y el hospital comarcal de Valdeorras

03 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Tanto el CHUO como el hospital comarcal de Valdeorras acogieron ayer el inicio de la ronda de vacunación para colectivos esenciales como policías autonómicos, bomberos, personal de centros de día y también de los recintos penitenciarios. En definitiva, una macedonia de trabajadores que, en una gran mayoría de casos, esperaba con interés el momento de recibir la primera dosis de AstraZeneca. La primera jornada de esta tanda, eso sí, fue tranquila, con 185 citados. El Sergas prevé que el ritmo de incremente hoy, con 360 convocados en horario de tarde.

Rubén Morán, bombero de Xinzo de Limia adscrito al Consorcio Provincial de Ourense, llegó y salió apurado tras acudir a su turno, casi al mediodía. «Nos habían avisado desde el propio Consorcio, pero a mí me llegó ayer el SMS del Sergas. Todo fue bastante rápido y lo sí te piden al instante es que esperes unos 15 minutos para comprobar si te provoca algún tipo de reacción en el momento», señaló.

P. V.

El ritmo de asistentes que aguardaban en las inmediaciones del aula Cabaleiro Goás, en el hospital de Ourense, se fue incrementando en torno a las 13.00 horas. Sin aglomeraciones. De allí salió a toda prisa Hugo Domínguez, trabajador en un centro de día de la ciudad. Precisamente por su función, con contacto casi constante con personas mayores, agradecía dar este primer paso hacia la inmunización. «Es importante para nosotros, pero más aún por ellos. Nos toca extremar las precauciones porque hablamos de usuarios en edades avanzadas y con perfiles pluripatológicos», exponía.

Desde Rairiz de Veiga llegó Rubén Morante, trabajador del servicio municipal de ayuda en el hogar en este pequeño concello ourensano. Con 1.228 vecinos, casi el 42 % de ellos superan los 65 años de edad, según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE). «¿Que qué opino de haber recibido la primera dosis? ¡Pues la verdad es que ya nos iba tocando!», decía Morante sonriendo. Al igual que en el caso de Hugo Domínguez, su puesto de trabajo está directamente ligado al día a día con pacientes de riesgo, de ahí que incidiese nuevamente en la importancia de «mantener toda la precaución posible». No fue el único auxiliar de ayuda en el hogar que se desplazó desde Rairiz a Ourense en la jornada de ayer. Algunos lo hicieron ya a primera hora, cuando el flujo de citados era menor.

Turno para el personal del penal

Benito y Lidia fueron dos de los funcionarios de prisiones del penal de O Pereiro de Aguiar que recibieron ayer la primera dosis de AstraZeneca. «Nosotros también nos movemos y vamos a casa a diario desde la penitenciaría. Igual que pasa con el personal sanitario y el de las residencias», explicaba el primero.

P. V.

Lidia confesaba que no se esperaba ya que tanto sus compañeros como ella recibiesen la convocatoria: «No contaba con que nos llamasen tan pronto. Pensaba que nos citarían ya más adelante, la verdad». En su caso, por su función en el penal, está en contacto casi diario con los reclusos. A veces, en el traslado y control de los que salen un par de horas al patio.

Una jornada de reseteo

Entre los citados ayer por el Sergas también había miembros del personal sanitario que, o bien por haber estado de baja o por libranzas, no había iniciado todavía la ronda de vacunación.

Hoy se prevé que el grueso de los miembros de la Policía Autonómica y la Nacional reciban la primera dosis de la vacuna. También trabajadores forenses del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) y más empleados de los centros de menores.