La muleta de Jácome

Rubén Nóvoa Pérez
Rubén Nóvoa DESDE MI BARRIO

OURENSE

21 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La política en el Concello de Ourense hace ya tiempo que se ha convertido en el mejor ejemplo de inestabilidad. Creímos tocar fondo cuando cinco ediles del PSOE dejaban a Agustín Fernández en minoría de seis concejales allá por el inicio de la década pasada tras el roto de la Pokémon. Qué no daría ahora Jácome por contar con seis ediles en su grupo de gobierno. Pero la realidad es que su juego de aritméticas electorales, su rotura con el PP y su incapacidad para mantener cohesionado el grupo de Democracia Ourensana le han llevado a estar en absoluta minoría. Tres de 27. En ese escenario, cualquier imprevisto provocaría la parálisis municipal. Y sucedió. La baja de Telmo Ucha por culpa del maldito bicho dejó a Jácome sin capacidad ni para aprobar los asuntos más básicos en Junta de Gobierno Local. Pero llegó el PP, que se ha convertido en su principal muleta, para desatascar la situación. Y no creo que el PP actuara mal en este caso. La ciudad ya tiene bastantes atascos como para que uno accidental lo empeore. Donde no se entiende la postura de los populares es en el resto del mandato. Rompió el pacto de gobierno con Jácome por unas supuestas irregularidades que han sido archivadas por un juez a las primeras de cambio. Se quedó en tierra de nadie, porque tampoco fue capaz de llegar a un acuerdo con el PSOE (lista más votada en las últimas municipales) para formar un gobierno de coalición que dejara a la ciudad en un escenario más o menos estable. En esa posición incómoda, tras cambiar de caballo en mitad del río, lo más probable es que Jesús Vázquez y sus concejales acaben cayéndose al río electoral.