Crónica de la extinción

La fotografía en clave de ensayo de Joan Alvado en Marisa Marimón


ourense

«Nada puede existir para siempre», S. Hawking.

La emblemática Galería de Arte Marisa Marimón, referente internacional de prestigio en la promoción del arte contemporáneo y el artista Joan Alvado, presentan el proyecto de carácter antropológico El último hombre sobre la Tierra, ensayo fotográfico de alto impacto dialéctico y gráfico sobre la relación entre la Naturaleza y la despoblación extrema.

Esta parábola visual sin el enfoque tradicional costumbrista y nostálgico del rural, transforma el tono apocalíptico en una nueva interpretación del territorio, una reflexión sobre la naturaleza, el individuo y la propia identidad de los habitantes de la zona, objeto de la serie desde un distanciamiento de la realidad del lugar convertido en instante fantástico.

Este sobrecogedor proyecto se inicia en el 2017 como un acercamiento a las distintas creencias del hombre a lo largo de las distintas capas históricas. El trabajo de corte existencial ha sido realizado con el apoyo del programa Leica (LFI LOAN POOL) y las localizaciones registradas se ubican en el interior montañoso de la España vaciada, también conocida como La Laponia del sur, situada en la Serranía celtibérica y considerada, tras la Laponia nórdica, la segunda zona más despoblada de Europa. Tiene una densidad de población baja en extremo, consecuencia de los flujos migratorios derivados del efecto del capitalismo y la globalización económica, propia del patrón actual que precipita al sector primario como modelo productivo al abandono sin método alternativo para generar un equilibrio económico y convirtiendo la despoblación y el vacío en un hecho constatable del que se hace eco a través de sus fotografías de un mar de hielo que se congela como el tiempo y el silencio.

Paisajes lunares sin drama ni exotismo, escenarios desprovistos de decorado y actores. El vacío solidificado en la irracionalidad indiferente de las montañas heladas sobre capas de memoria es objeto de reflexión para la mirada de Alvado que añade a sus imágenes el concepto de lo inesperado, el misterio de lo que oculta, dejando en cada fotografía el halo inquietante de la incertidumbre hacia un futuro no lejano de bastas superficies convertidas en territorio abandonado sin señas de humanidad.

El artista de proyección internacional, realiza entre 2015-2018 el proyecto Escola de Pastors que gozará de gran reconocimiento en salas y festivales internacionales y que tendrá su culminación en 2020 con el estreno de un mediometraje codirigido por el autor, Joan Alvado y el cineasta neoyorquino David Sampliner, siendo La Pastora spin-off del proyecto fotográfico inicial que marca su incursión en el cine documental

The Last Man on Earth, constituye una visión postapocalíptica de la despoblación en España. Premiado por su activismo visual y su estilo alejado de convencionalismos encuentra en estos desolados parajes un nuevo enfoque narrativo con una poética intimista en el humo de la niebla que desvanece como la memoria la forma de Pascual el cazador que se transfigura en el ruido del paisaje como un ectoplasma que se aferra a permanecer en una dimensión que ya no es la suya. La despoblación como un fenómeno común en los denominados países desarrollados. Cartografías del abandono y denuncia sin afectos ni afectación costumbrista en las que Alvado reflexiona sobre el futuro de este y otros territorios condenados a la extinción. En cada fotografía cuenta una historia de vida, de supervivencia, creando efectos dramáticos en la edición con un protagonismo paracinematográfico de la naturaleza en la construcción de un nuevo paisaje fantástico, irreal, alternativo y vacío. El concepto de extinción se consolida en las anatomías a punto de desaparecer desvaneciéndose.

El perfil semioculto de Josefa se recorta sobre el fondo neutro y reservado que descontextualiza espacio y tiempo. El retrato se transforma en icónico cuando al misterio que envuelve al personaje se contrapone el rigor y el aplomo del concepto que representa. Resistencia. Resulta sobrecogedora la imagen en la que un hombre se distingue como un extraviado signo en la inmensidad de un paisaje desolador deambulando como Friedrich sobre el territorio para reflexionar sobre la existencia. Caminante distópico, náufrago del progreso sobre un mar de nubes, lo real convertido en onírico, océano de blanco helado sobre el que salpicado de sangre y entre los arbustos el perro sigue el rastro de la presa impulsado por el latido de la sangre, ajeno y libre a los que condenamos el juego cruel, primitivo y atroz de la caza.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Crónica de la extinción