Policía Local, Autonómica y Guardia Civil colaboran en controles de tráfico en O Carballiño
16 oct 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Los municipios de O Carballiño, Boborás y O Irixo forman desde ayer un núcleo poblacional restringido en su movilidad fuera de las tres demarcaciones locales, de las que solo pueden salir sus habitantes por motivos laborales, académicos, médicos o trámites administrativos inaplazables, además de afrontar el cuidado de mayores, menores o dependientes.
La consecuencia inmediata fue la expedición de un notable número de certificados en distintos ámbitos de las parcelas socioeconómicas de la comarca, incluidos otros municipios cercanos que, de algún modo, mantienen una vinculación directa con la villa del Arenteiro.
Teniendo en cuenta que en algunos casos, sobre todo en los límites con Maside, la frontera intermunicipal se confunde con las edificaciones, los cuerpos de seguridad se situaron ayer en ubicaciones estratégicas, tanto para informar como para exigir el cumplimiento de la nueva normativa. Los controles se realizaron con la coordinación entre la Policía Local, la Autonómica y la Guardia Civil, que comenzaron a establecerlos a primera hora de la mañana y también en un turno vespertino a las 19.00 horas.
Aún eran varios los conductores que tenían dudas en cuanto a la nueva restricción de movimiento y también faltaba más de un certificado acreditativo de actividades laborales o estudiantiles, sobre todo.
El ambiente en la villa carballiñesa fue más animado en la sesión matinal, teniendo en cuenta que la jornada de los jueves se dedica a los análisis en el centro de salud, que sigue incrementando tanto sus citas presenciales como las telefónicas. Aún así, la gran mayoría de las personas que se están sometiendo a pruebas de covid-19 sigue desplazándose a la capital ourensana.
Por la tarde desciende de modo notable la actividad, a pesar de que los números de ayer frenaban al menos la tendencia creciente en cuanto a contagios activos. De hecho, aunque se registraron ocho nuevos positivos, las diez altas dejaron la cifra total en 161 en el término municipal carballiñés, el primer descenso desde finales de septiembre.
El sector hostelero sigue siendo el más afectado por las restricciones y son varios los establecimientos que han bajado persiana, sea temporal o definitivamente. También pueden verse colas en los comercios que han reducido su aforo en atención al público, otra de las medidas para evitar las aglomeraciones, con la intención de seguir frenando la línea ascendente de contagios.