El talismán de ascenso del Barco

Los éxitos del centrocampista carballés incluyen el del pasado verano en Ferrol


OURENSE

José Antonio Moreira Martínez (Carballo, 1989) es uno de los jugadores más bregados en cuanto a promociones de ascenso, entre los que componen la plantilla del Centro de Deportes Barco.

Sin ir más lejos, el centrocampista viene de ascender en la última edición del torneo de Tercera División, defendiendo los colores del Racing de Ferrol. Aún así, toda esa experiencia está supeditada a un año tan atípico como el que marcó la pandemia del coronavirus: «He jugado en siete playoff de ascenso, todos ellos muy diferentes entre sí, pero lo de esta vez es absolutamente excepcional. No hay referencias del nivel de forma de cada equipo ni partidos amistosos u otra clase de test. Solo nos prepararemos durante unas semanas para dar el máximo a un partido y, si ganas, en el siguiente».

Con todo, la cita es histórica para su nuevo club y pronto se ha convertido en partícipe de todo lo que representa para los valdeorreses el partido ante el Compostela: «Estamos todos muy ilusionados, esperando a que llegue el 18 de julio para saltar al campo. La primera semana de trabajo fue más complicada, porque aunque hicimos los ejercicios de mantenimiento que nos encomendó el preparador físico, era necesario adaptarse a los entrenamientos y nos tocaron temperaturas muy altas».

El balance de Moreira en sus siete promociones es bastante provechoso, con cuatro ascensos, que recuerda con gran cariño: «La mayoría eran con equipos que partían como favoritos o que tenían una presión social o de club, desde el Celta B, al Montañeros o el Ferrol el año pasado y el Pontevedra, que en ese caso no lo conseguimos. Yo destacaría también las sensaciones del que logramos con el Adarve, un club más modesto, con el que nos impusimos a todo un Málaga B que todos señalaban para dar el salto de categoría».

Es una situación similar a la que ahora afronta con el Barco, un cuarto clasificado que se enfrentará a un Compostela confeccionado desde hace unos años para situarse en la Segunda B. José Antonio tiene claro que no serán un rival fácil para los albicelestes: «Antes del final, la nota que nos merecemos por esta temporada es muy alta. El club llevaba años rozando este sueño y, aunque comenzamos dubitativos, después ganamos diez partidos consecutivos, algo que está al alcance de muy pocos equipos. Después tuvimos otra mala racha entre diciembre y enero, pero estábamos reaccionando cuando se paró la competición y habíamos demostrado que teníamos capacidad para defender ese puesto».

El de Carballo reconoce sentirse cómodo en una entidad y una villa donde le han abierto sus puertas, aunque ya sabía que «se trata de uno de los equipos más singulares de Galicia, por la distancia con respecto al resto; al final tienes que irte a vivir allí y hacer piña con los futbolistas que vienen del Bierzo, el ambiente es espectacular entre jugadores, técnicos y el resto de gente integrada en el club».

Y aún queda la incertidumbre del ambiente. Aunque a un deportista como Moreira, que pasó por el filial celeste, le gusta la idea de disputarse el ascenso en un campo como el de Balaídos, no niega que contar con el respaldo de la afición valdeorresa sería lo idóneo: «Estamos atentos a eso y a cumplir todas las normativas. Ojalá en un campo tan grande puedan entrar algunos aficionados guardando las distancias, pero no me cabe duda de que estas eliminatorias hubieran sido espectaculares con nuestros seguidores. Ya se comienzan a ver las bufandas y banderas en los balcones y las mascarillas con el diseño del club».

Otros compañeros como Juanito Bazo también han defendido que nada puede superar a un playoff en Calabagueiros, pero es lo que hay. El Barco se estrena en los duelos para entrar en Segunda B en el formato exprés del año del covid-19. Ni así le quitan lo bailado en este curso.

La junta directiva club valdeorrés ratificó su plena confianza en Manolo Pérez

Aunque era un secreto a voces, antes de que se llegue a la conclusión del curso deportivo, la directiva del Centro de Deportes Barco hizo oficial la continuidad de Manolo Pérez, como entrenador su primera plantilla.

Aún con opción de una gesta sin precedentes, lo cierto es que el técnico berciano ha cuajado dos temporadas de un notable nivel en la Tercera División gallega, un torneo en que debutó al frente de los valdeorreses. Su clasificación este año para las eliminatorias de ascenso a la Segunda B ya lo ha situado por méritos propios en los anales de la entidad de Calabagueiros, al ser el primero que lo consigue, además de desarrollar un trabajo serio con una plantilla en la que ha conjuntado a la perfección a futbolistas gallegos y de la vecina comarca leonesa, incluso adaptando con bastante rapidez a las numerosas incorporaciones del pasado verano.

Desde la cúpula rectora de la entidad presidida por Nilo Ramos también consideran importante aprovechar la experiencia del técnico en categorías inferiores, en las que trabajó en el círculo de la profesionalizada Ponferradina. Por eso tendrá reuniones continuas con el coordinador de la base del Barco.

Y Manolo no será el único que participe en ese trabajo, porque la idea de la entidad es que los propios jugadores de la primera plantilla también participen en ese trabajo integral desde las plantillas más jóvenes. Además del buen trabajo que ha realizado el club de Calabagueiros hasta asentarse en la Tercera División, cabe no olvidar la gran evolución de sus equipos de base, una tarea si cabe más complicada, porque los gastos son muy superiores a los de cualquier equipo de formación, debido a la logística de las competiciones ourensanas, en las que están inscritos.

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