Las casas de acogida ya no ofrecen plazas a maltratadas por el COVID-19

A los nuevos casos, que aparentemente bajaron, se les busca alojamiento alternativo

La Policía Autonómica lleva desde el 2016 haciendo seguimiento de casos de violencia de género.
La Policía Autonómica lleva desde el 2016 haciendo seguimiento de casos de violencia de género.

ourense

La atención a las mujeres víctimas de maltrato machista es una de las preocupaciones de las autoridades dentro de esta situación de estado de alarma. Desde el Gobierno central se implementó un plan de refuerzo de atención durante 24 horas (teléfono 016, correo 016-online@mscbs.es. y Whatsapp 682 91 61 36 y 682 50 85 07) para las mujeres que lo necesiten. Sin embargo, la alerta sanitaria también ha provocado que algunos recursos que existían para las mujeres maltratadas se hayan visto interrumpidos temporalmente o sustituidos. Es el caso de las casas de acogida. Ni las de carácter autonómico, ni las titularidad municipal ni las de oenegés aceptan nuevos ingresos debido a la alarma por el coronavirus.

El acceso a ese recurso está centralizado en Santiago en el CRI o Centro de Recuperación Integral para as Mulleres Vítimas de Violencia de Xénero. Cuando una mujer presenta una denuncia se le busca allí una plaza en una casa de acogida. Sin embargo, en los primeros días del estado de alarma hubo problemas para conseguir un lugar. En un caso, una mujer tuvo que pasar una noche en el Fogar do Transeúnte de Ourense; antes de esta etapa ya ocurrió otras veces, si coincidía en viernes, el tener que esperar una mañana entera de sábado o incluso hasta el lunes para obtener respuesta.

Con las casas cerradas a nuevos accesos, la Subdelegación del Gobierno de Ourense concertó con varios hoteles de la ciudad y de la provincia para que estén disponibles en casos de urgencia. Ahora ya hay un listado oficial de alojamientos hoteleros habilitados para funcionarios que tengan que pernoctar durante la crisis. Pero en los primeros días no estaba claro. Y ya se tuvo que recurrir a ello; gracias a la coordinación entre la Subdelegación del Gobierno y la concejalía de Servicios Sociales de Ourense se consiguió encontrar un hotel para una mujer para la que no había plaza en casa de acogida.

Situaciones como estas, de búsqueda de recursos para mujeres que necesitan una solución urgente tras haber huido de su maltratador, son las que tienen que manejar a diario los policías nacionales que trabajan en la unidad adscrita a la comunidad autónoma. Normalmente los casos que recibe el grupo de Viogén de la Policía Autonómica están ya encauzados, mientras que el Cuerpo Nacional de Policía o la Guardia Civil asumen las denuncias urgentes.

Actualmente, en el sistema Viogén están vigentes 355 casos de violencia de género en la provincia de Ourense, correspondientes a 348 víctimas (hay mujeres que tienen más de un caso). La mayoría son de riesgo no apreciado (207), hay 122 de riesgo bajo, 24 medio y dos alto. La valoración del riesgo es «muy dinámica», constata Ramón Álvarez, policía que realiza el seguimiento en la Policía Autonómica en Ourense. «Faise unha valoración evolutiva; ás veces na fase inicial hai pouca información, e hai que ir vendo a situación global», explica el agente. Desde enero de este año, el grupo ha llevado 39 casos, aunque actualmente son 26, todos en el municipio de Ourense, donde hay 161. Algunos pasan a ser inactivos o latentes porque los agresores están en prisión, pero esa situación puede cambiar. «Non levamos os de risco extremo, e os altos só se sobe durante o seguimento», detalla Álvarez, quien tiene algún caso desde el año 2016, cuando la Policía Autonómica empezó a ocuparse de estos hechos. Es una problemática que perdura en el tiempo, porque las medidas de alejamiento derivadas de condenas se pueden extender varios años en función de la gravedad del delito. En algún caso, el juez determinó 21 años de alejamiento del autor respecto de la víctima.

La media mensual de denuncias supera la treintena. Hubo 34 en enero y 33 en febrero. En marzo, cuando entró en vigor el estado de alarma, no se constató un incremento en Ourense.

Quebrantamientos durante el estado de alarma

Durante el estado de alarma ha aumentado el número de consultas al 016, aunque no están publicados los datos provinciales. Desde que empezó el confinamiento, parece que ha bajado en la provincia el número de denuncias, que solían ser unas diez a la semana de media. Temen que haya mujeres que no pueden denunciar en este momento al estar todo el tiempo con su agresor. «Si está habendo quebrantamentos de condena, pero non novos casos; está como nun punto lineal, igual cando acabe isto hai un reponte de denuncias», observa Álvarez. La Autonómica practicó una detención por quebrantamiento estando vigente ya el estado de alarma.

Los policías que se ocupan de la violencia machista han recibido una formación especializada. Con todo, saber atender a cada mujer con su problemática se aprende con «experiencia e tendo unha certa sensibilidade», anota Ramón Álvarez. Se deben ocupar de no más de 25 o 30 casos, considera, para un buen seguimiento. «A persoa colabora en función do que ti te impliques. A min cando me vén un caso, é fundamental. Nos casos que teño asignados, elas teñen o meu teléfono e poden chamar a calquera hora. A ela o que lle está pasando é un mundo, hai que lle dar confianza para que che conte e para poder orientala», argumenta el agente. Y es que no hay un perfil de maltratada. Se ven desde chicas menores de quince años a mujeres mayores de setenta, desde señoras de nivel cultural bajo a profesoras o abogadas. Sobre las carencias del sistema, opina que lo ideal sería tener más equipos técnicos con psicólogos, educadores y abogados para prevenir temas graves.

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