Leer sana

María Doallo Freire
María Doallo NO SÉ NADA

OURENSE

Antía Otero

En la facultad -y en todas partes- he escuchado constantemente ese tópico de que para saber escribir bien, primero hay que saber leer y hacerlo a todas horas. Pues bien, no solo para saber escribir grandes obras literarias o textos profundos de Whatsapp o simples contestaciones diarias, leer es importante para todo y a todas miras. Leer abre las puertas a mundos inimaginables, habilita nuestra capacidad para soñar y para hacer realidad esos sueños. Leer aporta conocimiento y cultura, nos permite crear opiniones propias y dar respuesta a preguntas que ni nos planteábamos. Leer es un mecanismo de defensa, de evasión y de crecimiento. Y, sobre todo, leer nos permite conocer y hasta empatizar con personas y momentos a las que de ninguna otra manera habríamos llegado. Con esta pasión con la que hablo, os imaginaréis que el martes fue un día especial para mí. Y lo fue. Pero el Día del Libro debiera ser importante para todos, haga el tiempo que haga, porque apoyar la cultura es importante para forjar una comunidad abierta y tolerante. Y además hay distintas opciones para hacerlo durante el resto del año, no solo participando del comercio local, que también son las librerías, sino que la ciudad cuenta con, al menos, cinco clubes de lectura en la Biblioteca Pública y otro de la Fundación Cum Laude en el Centro Cultural Marcos Valcárcel, todos ellos gratuitos y para todas las edades. Por eso, antes de escribir, y de hablar, leamos, porque con ello aprenderemos, creceremos y seremos mejores que hoy. Así evitaremos osadías como la de criticar a un cuerpo de bomberos capaz de apagar bolas de fuego en tiempo récord y sin víctimas.