Entre la espada y la pared

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OURENSE

MIGUEL VILLAR

La historia del arte, según Antón P. Couto, puede leerse en los muros de la calle Teluro de la capital ourensana

12 nov 2018 . Actualizado a las 19:42 h.

Más allá de los muros de la plaza de San Antonio en el entreacto donde el café Cabanillas principia la calle Teluro se abre una arquitectura ilusionante, un espacio camino tan desacralizado y urbano como ingenioso y audaz, una procesión de Panateneas a modo de friso corrido que tras los espacios sellados por columnas trajanas, heredadas de una interpretación del dórico sin acanaladura, se establece como viñetas en imágenes paradigmáticas y en conjunto un recorrido por la historia del Arte a modo de storyboard que constituye una previsualización de la historia que Antón P. Couto, Antone, propone. Una disposición visual de acontecimientos en los que el artista revisa obras clásicas mediante la apropiación de artefactos culturales y una incorporación de elementos propios e irónicos, una «fertilización cruzada» que resulta positiva a través del lenguaje plástico que utiliza para una mayor difusión transcultural. Apropiacionismo que distorsiona formas o estilos del arte o de la cultura popular con elementos obtenidos de un contexto no artístico y se refiere de forma específica al hecho de citar la obra de otro artista para generar otro uso y lectura de la misma al crear una nueva, alterando la obra original, aunque para Walter Benjamin la reproducción implicaría la pérdida de su aura primitiva, su derivación en otra generará asimismo una nueva.

Antes de que Duchamp introdujera la idea del Ready-Made como resultado de seleccionar un objeto útil no aurático y mostrarlo en un contexto museable, al utilizar una copia de La Gioconda en L.H.O.O.Q. para demostrar que los objetos toman un nuevo significado cuando se combinan aleatoriamente con otros inverosímiles al cambiar su contexto y Oppeinheim, Rauschenberg, Jasper Johns, Fluxus, Pop Art, Sherrie Levine, Jeff Koons, Bárbara Krugger y hasta Hirst o Huyghe. Ya Da Vinci, Braque y Picasso habían recontextualizado mediante el apropiacionismo de obras preexistentes nuevas imágenes a las que incorporaron aspectos del mundo real generando el discurso entre creación, representación y significado.

Ironía que se desprende a través del saturnino e hilarante criptograma Cómic de Keops. Ingeniosa mezcla de elementos que sugieren iconografía jeroglífica con interferencias intercontextuales propias de los mass media y del subconsciente colectivo, entelequia y tecnología, platillos volantes, tiendas de campaña y el ojo de Dios.

Antón replantea en el siguiente sello una reinvención de la escena del ánfora, Aquiles y Áyax jugando a los dados, atribuida a Exekias.

Falsea la arquitectura abriendo vanos inexistentes, hornacinas y espacios sellados con gran virtuosismo.

Efervescente anacronismo es el de Safo de Mitilene, Lesbos, poetisa griega a la que Platón denominó «la décima musa» y Antón ha transformado en Safu`s Followers.

La magnífica difusión democrática del muro hace que el arte del grafiti llegue a la población extendiéndose a todo el núcleo humano urbano independientemente de ideología o posición. En Vino, Ketchup y Sabiduría Antón P. Couto reserva tras la llave que encierra fe, conocimiento y violencia como representación de la Edad Media. Una cultura accesible tan solo para iniciados, frente a una masa ignorante, manipulada y supersticiosa.

Versiona la escena de La Creación de Miguel Ángel con la llave de la moral como elemento integrado y concepto subliminal. Es la imagen del Renacimiento.

Si tenebroso era el patetismo exacerbado del Barroco, el artista reconstruye en Línea directa kon Dios a San Francisco en meditación de Zurbarán. Tenebrismo ascético transformado en canto desgarrador bajo el inquietante memento mori de la humana calavera.

La imagen alucinante de Saturno devorando a su hijo de Goya se transforma en voraz antiglobalización en El individuo contra la Masa con hábil desesperación e incontinencia. Nihilismo Nietcheriano con agudos toques de humor inteligente.

En Oh una rata reproduce con pericia el más famoso de los trampantojos de Pere Borrel Huyendo de la crítica añadiendo al inquietante animal suspendido de una ventana con un volumen que disfraza del soporte real.

Añade a los paisajes marinos de Boudin el elemento contemporáneo de los Chemtrails o estelas de los aviones surcando un cielo impresionista.

Cita al enorme Quessada hablando de vanguardia y cubismo y versiona a Alex Grey en Psicodelito arte psicodélico, visionario y lisérgico.

El epílogo latino de este recorrido por la historia en forma de gran trampantojo reza: «En el reino que se escribe la historia reina Minerva».