«Pues bueno, qué le vamos a hacer, así es como es la vida...»

Miles de ourensanos se acercaron ayer a los cementerios para cumplir con la tradición del día de Todos los Santos


ourense / la voz

Familias enteras, parejas o solitarios visitaron ayer alguno de los cementerios de la provincia de Ourense para cumplir con la tradición de acudir el día de Todos los Santos. Como viene siendo habitual, muchos ya habían adelantado la visita a las jornadas anteriores y, por ejemplo en el de San Francisco, la afluencia de gente por la mañana fue mucho menor que en otros años. Desde primer ahora de la mañana la mayor parte de las tumbas estaban llenas de flores. Con ramos enteros o con una sola, los familiares de los fallecidos las depositaron en un trasiego que ayer fue a cuentagotas. Fue día de recuerdo, pero también de encuentros. Tíos o primos lejanos que no se veían desde hace tiempo se encontraron en el camposanto y, como viene siendo habitual, se sucedieron las paradas en la lápida de la Pobre Asunción en donde cada uno contaba la historia a su manera.

Muchas personas mayores, ayudadas por familiares y amigos, acudieron a la cita. Para alguno de ellos, según comentaron sus familiares, es una de las pocas veces que salen de casa. A pesar de los problemas físicos, y de lo difícil que es acceder a algunas partes de este camposanto ourensano singular, la visita al cementerio en estas fechas es inevitable y no quieren dejar de hacerla.

Precisamente una mujer mayor, que iba acompañada de un nieto sufrió un accidente al caer al suelo a la salida del camposanto, tras tropezar contra unas vallas colocadas en el día de ayer para impedir el aparcamiento de vehículos en la puerta. Todo quedó en un susto, aunque la mujer tuvo que acudir a un centro médico, por varias heridas en la cara y en un brazo.

Aunque la jornada era de sosiego y tranquilidad también hubo algún altercado. La protesta de una mujer a la que no dejaron entrar en San Francisco con su mascota requirió la presencia de la policía local. Un incidente, dijeron, sin importancia, aunque coincidió con la llegada del obispo al cementerio para oficiar una misa.

«Pues bueno, qué le vamos a hacer, así es como es la vida...», comentaba un hombre a un pariente ante una lápida. Una afirmación que contó con el asentimiento del familiar. «Vivimos en Vigo pero normalmente en estas fechas aprovechamos para venir hasta aquí a ver a la familia y visitar el cementerio», afirmaba María José Vázquez, a la que acompañaban dos de sus hijas pequeñas. Una realidad bastante habitual, por lo menos en este camposanto de la capital: muchas de las personas que acuden estos días no residen en la ciudad o no suele acercarse el resto del año hasta el cementerio.

Aunque hoy no festivo, es el día de los Fieles Difuntos y de nuevo los cementerios se abrirán con horarios excepcionales. En la capital, los de Santa Mariña, San Francisco y As Caldas se podrán visitar desde las 9.00 hasta las 19.30 horas. En el primero habrá misas a las 12.00 y a las 17.00 horas. Esta última será oficiada por el obispo de Ourense, Leonardo Lemos.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

«Pues bueno, qué le vamos a hacer, así es como es la vida...»