El laberinto del PSOE

Rubén Nóvoa Pérez
Rubén Nóvoa DESDE MI BARRIO

OURENSE

No me negarán que lo del PSOE en Ourense no tiene mérito. Ahí están como segunda fuerza provincial y como tercera en la ciudad. A algunos les puede resultar escaso bagaje pero si analizamos el terreno en el que se movió el partido en los últimos años, casi puede parecer un milagro que estén donde están. Ahora que Pedro Sánchez vuelve por la puerta grande y que en la provincia de Ourense el apoyo recibido por este candidato fue superior al de Susana Díaz, todo parecía indicar que podía regresar la calma. Qué error. Eso es imposible en el partido con sede en Ribeira de Canedo. Han bastado un par de días para que salieran a la luz fricciones entre los pedristas y se haya creado una lista alternativa. Ahora tocarán nuevos posicionamientos y mirar a que sombra arrimarse para no caer en desgracia, en eso hay auténticos profesionales en el partido de la rosa. Luego se extrañarán si los ciudadanos les dan la espalda.

No deberían de perder de vista que el ecuador del mandato ya está a la vuelta de la esquina y que en menos de dos años las urnas dictarán sentencia. En la ciudad, por ejemplo, Vázquez Barquero se posicionó del lado del caballo ganador, pero uno ahora ya tiene dudas de si eso le servirá de cara al futuro. También si él quiere. Lo único claro es que si no se ponen manos a la obra en preparar un proyecto de ciudad para las próximas municipales se les puede pasar el arroz y quedar, de nuevo, relegados a una fuerza de oposición sin margen de maniobra para gobernar la tercera ciudad de Galicia. El contador está en marcha y no parece que se hayan dado cuenta.