Quince

Luis Manuel Rodríguez González
Luis M. Rodríguez A BOTE PRONTO

OURENSE

28 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Apenas termina febrero y queda mucha tela que cortar en las temporadas de los deportes de equipo, pero en nuestra provincia hay uno que ya hizo los deberes y los resolvió con brillantez, el Campus Ourense de rugbi.

También es cierto que el quince de David Monreal terminará la competición antes que cualquiera de los conjuntos de categoría nacional, pero su salto desde el ámbito autonómico al segundo escalafón patrio era de una exigencia que pocos podían asumir con tal naturalidad. Porque esta noble práctica deportiva es relativamente joven por estas latitudes, siempre bajo el manto universitario y con una cierta dosis de influencia extranjera que llegó primero de Sudamérica y se trasladó más tarde a las Antípodas.

El rugbi y su afable tercer tiempo han calado en la ciudad y el Campus -como club- ganó en estructura, en proyectos de futuro. Ya no es un simple equipo que busca una clasificación más o menos ambiciosa. Se convirtió en un entramado deportivo más serio. Aunque sobre el campo sean quince los que defiendan la posición del oval e intenten colocarlo en la más ventajosa para anotar, son muchos más los que están disfrutando de una aventura cada vez más gratificante.

Aquella mítica final de Copa del Rey de Valladolid ya no suena a chino en Ourense y otros clubes gallegos se miran en el espejo de lo que por aquí ha sucedido en solo cuestión de meses. Aún falta la reválida de la continuidad, pero nos atreveríamos a apostar que por estos lares será fácil seguir jugando quince contra quince con cierta fluidez. Con ese balón raro, que decían los más reacios.