Como santo Tomás

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón A LA CAÍDA

OURENSE

El alcalde estuvo este lunes en Madrid y, aunque no asistió el ministro que nada más llegar al cargo puso en duda la idoneidad de la variante exterior, Jesús Vázquez volvió contento con los compromisos del ministerio de Fomento respecto a la llegada del AVE a Ourense. La estación de Norman Foster, redimensionada, estará en obras en el año 2018, según dicen. El caso es que con esta infraestructura se acumulan ya tantos retrasos y tantos anuncios incumplidos, que resulta complicado creerse los nuevos plazos que ahora dice garantizar el Gobierno. Como santo Tomás, muchos ourensanos no se lo creerán hasta que lo vean.

La desconfianza tiene lógica en una provincia como esta, en la que hay ejemplos flagrantes de la demora de las instituciones en cumplir sus compromisos. Uno de ellos es la ejecución de un gran complejo cultural en el antiguo convento y sede militar de San Francisco, que albergará la Biblioteca del Estado y el Archivo Histórico Provincial. Mariano Rajoy era ministro de Cultura en el año 2000 cuando prometió la ejecución de este proyecto y los niños que nacieron por aquel entonces están hoy rozando la mayoría de edad sin que se haya convertido en una realidad. Ahora, después de numerosos avatares -que en todo caso no son suficientes para justificar una demora de 17 años-, lo ourensanos ya casi pueden creer, como santo Tomás. Las obras están prácticamente terminadas y el Gobierno asegura que el último plazo comprometido se cumplirá. En octubre habrán terminado. Solo cabe esperar que su puesta en servicio no tarde tanto.