La revuelta del wifi

Rubén Nóvoa Pérez
Rubén Nóvoa DESDE MI BARRIO

OURENSE

Los tiempos cambian y las necesidades también. Sin embargo, no deja de sorprender que la aprobación de todo un plan especial para el núcleo de Seixalbo se paralice por la preocupación que tienen los vecinos por si podrán instalar fibra óptica. La cuestión puede parecer baladí, pero también es cierto que esa afirmación seguramente la hagan muchos que leen cómodamente su noticia en la versión digital de La Voz gracias a su potente conexión de alta velocidad. En Seixalbo, sin embargo, temen quedarse fuera de las nuevas tecnologías y eso, en los tiempos que corren, es mucho decir. Y es que los proyectos urbanísticos deben ir de la mano de las necesidades reales de los vecinos. Uno, que siempre ha mirado con envidia el trabajo realizado en Seixalbo en los últimos años hasta convertir su casco histórico en un referente, siempre ha tenido la duda de si la belleza estaría reñida con la comodidad. Se ve que en algunos casos como el de la fibra óptica no. Han estado, por tanto, rápidos los vecinos en la reclamación y los grupos políticos del Concello atentos y sensibles a esta reivindicación para paralizar la aprobación del plan y evitar que en un futuro no tuviera solución. Y es que seguro que en ese casco histórico hay más de un emprendedor que necesita de la conexión a Internet como el comer para poder hacer su negocio. O aunque solo sea por ocio, nadie tiene por qué verse privado de un servicio casi universal por mucho que haya decidido apostar por un núcleo histórico. Ojalá que todo se aclare y puedan tener el acceso que tanto demandan para su día a día.