La otra cara de la sena

La galería de arte Ferrer presenta la exposición colectiva «Nós os seis»


ourense

«La vida es etérea y fúnebre como el suicidio de una mariposa». Cioran.

La galería de arte Ferrer dirigida por el escultor Tony Ferrer presenta la exposición colectiva «Nós os seis» en la que participa. La exposición que cuenta con una treintena de obras, integra pintura, escultura, cerámica y fotografía.

Encabeza el recorrido el veterano artista Antonio Blanco que aporta su sensibilidad expresada a través de escultura y pintura. Presenta un épico Calvario tallado en piedra enredado en una filigrana envolvente que recuerda al Laoconte helenístico y cuyo fervor religioso trasciende a una imaginería rotunda y violenta con una atrevida línea expresiva que lo aproxima a la vanguardia con la reinterpretación personal de un moralista medieval y la virulencia magnética de Rouault, hipnótica de Laxeiro y coral del Románico, porque recupera el valor simbólico, el hieratismo y la solemnidad que recrea en las variaciones de la escala, tendencia a la isocefalia y a la disposición jerárquica de los elementos figurativos en el espacio y un horror vacui que nos transportan a un pasado feudal. Dentro de una estatuaria exenta, hallamos el ejemplo policromado de la Virgen de los Milagros. Blanco plantea un programa iconográfico en el que el elemento figurativo se reitera, envuelto en mandorlas y con una línea de cerramiento continua que siluetea en perfiles gruesos negros cual si fueran uniones de plomo para vidrieras en los opulentos colores que encierran formas caleidoscópicas.

La forma se expresa con la pasión descarnada del expresionismo, sin buscar cadencias o volúmenes como en la pintura tradicional, consiguiendo un equilibrio cromático en el que el borde que siluetea añade sensación de profundidad y la frontalidad hierática que aproxima, remite a los antiguos iconos rusos y bizantinos y reproduce idéntica simbología: el círculo que es la eternidad, el dorado color de Dios y su iridiscencia, el amor y la vida simbolizado en el rojo que es sangre y sufrimiento sobre el verde de la naturaleza y juventud.

Jubiloso y explosivo es exuberante el color en la obra de José Luis Serrano Volcán, próximo y radical al fauvismo y de inspiración surrealista con una vía expresiva trascendente edificada a través de una alegoría simbólica en la que integra elementos vegetales y zoomorfos para transmitir un discurso de experiencias vividas interiorizadas, un primitivismo depurado y un vitalismo vanguardista fusión de distintos ismos que tienden a la esquematización de las formas e introducen en el plano figurativo valores sígnicos de carácter abstracto tendentes a la descomposición de las formas naturales y oníricas en volúmenes geométricos, vitalismo exultante en su universo creativo de dramatismo expresionista y una textura sorprendente Hard Edge que funciona como línea de contorno y definición de perspectivas. Gestualismo informalista y alta temperatura emocional.

La sorprendente fotografía de Alfred Not transporta al Op Art de Vasarely, no se podría hallar un aspecto anecdótico emocional en la obra, dominada por el juego de líneas que estructuran el espacio, marcados contrastes poli o biocromáticos y geométricos, explorando las interacciones de la forma y el color con influencias constructivistas, ilusiones ópticas que indagan sobre la subjetividad de la percepción visual para lograr una obra rotunda de gran impacto estético.

Tony Ferrer presenta una escultura en bronce de modelado naturalista y fecundidad prodigiosa, una propuesta utopizante de transformación de la vida a través del amor. Hereda modelos representativos tradicionales a los que añade su aportación personal con una concepción del arte como investigación y experimentación abierta, una reconstrucción racional y emotiva de la naturaleza y el carácter alegórico del inconsciente, los afectos y los deseos. Valorando la integración de forma y vacío, el fragmento inacabado como elemento esencial de la realidad, fusión de masas con la transparencia del vacío.

Eligio Docabo transporta a través del color el misterio de la escena cotidiana desde una perspectiva emotiva en clave figurativa.

X. L. Dagraña se expresa a través de un surrealismo escultórico en torno a distintos materiales con la influencia de Brancusi en la escultura de piedra de basamento prismático que recrea geométrica, una cabeza, con la depuración formal que se aleja de lo anecdótico en sus incisiones enigmáticas. Organicismo abstracto en el volumen para la desobjetualización de la escultura en el montaje construido con barro, metal y madera.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

La otra cara de la sena