Peatonal, o no

Fina Ulloa
Fina Ulloa RECANTO

OURENSE

Hay cosas que son o no son; no vale el depende. Una calle es peatonal o no lo es; y en este último caso debe estar debidamente regulado el tránsito alternativo de peatones y vehículos para evitar enfados o disgustos más graves. Lo que en estos días navideños se vive en el cruce de la calle del Paseo con Concordia es de locura y, por qué no decirlo, la constatación de que los milagros existen. Porque de ningún otro modo se puede explicar que con el incremento de vehículos que circulan estos días por la antaño Capitán Eloy y con la milla de oro ourensana a rebosar de ciudadanos de compras -que van pasando como la providencia le da a entender entre los vehículos-, no haya ocurrido un accidente serio. Porque cabreos sí que hay. Muchos y por ambas partes: la de los peatones, que consideran que los vehículos deben esperar -el problema es hasta cuando, porque el flujo de personas es incesante-; y la de los conductores que pueden llegar a este punto con la paciencia agotada tras venir avanzando como los caracoles desde el edificio de la Diputación, porque el atoramiento de Concordia frena la circulación en Progreso hasta hacer inútil la existencia de semáforos. Es cierto que en momentos puntuales de esta Navidad se ha visto a agentes de la Policía Local dando alternancia de paso a unos y otros; pero la medida es, a todas luces, insuficiente. Golpes en los capós de enfadados viandantes, o insultos entre conductores por los pitidos de protesta que pretenden meter prisa al que espera en la línea fatídica, son incidentes comunes estos días. Ojalá alguien tome decisiones antes de que esos problemas dejen de ser los únicos.