«Hacemos un lifting a las hemorroides»

Fina Ulloa
fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El hospital valdeorrés es pionero en Ourense en una técnica para eliminarlas

07 oct 2016 . Actualizado a las 17:28 h.

El Hospital Comarcal Valdeorras acaba de poner en marcha una consulta de alta resolución de cirugía proctológica. En ella se aborda en una única visita al hospital todo el proceso relacionado con problemas de hemorroides, fisuras o fístulas. El centro es además pionero en la provincia y uno de los dos únicos en Galicia -el otro es el CHUVI de Vigo- que aplica una técnica de cirugía mayor ambulatoria avanzada que reduce al mínimo el dolor y el tiempo de recuperación en algunas de estas patologías.

-¿Cuál es el objetivo de esta consulta de alta resolución?

-Las hemorroides, fisuras o fístulas son patologías muy frecuentes y lo que tratamos es de ahorrarle al paciente un montón de idas y venidas. Se les ve en consulta y ya se piden y se hacen las pruebas. La persona se va con el tratamiento o con la decisión, si es su caso, de que hay necesidad de operar. También vamos a poner en marcha también una agenda específica para que los médicos de Primaria puedan ya derivarlos directamente y un proceso de educación sanitaria con la ayuda de una enfermera especializada, para ofrecer consejos que van a ayudar a estos pacientes sobre alimentación o el tipo de dieta que deben seguir, y sobre hábitos que son buenos y otros que no lo son tanto, como el abusar de las toallitas higiénicas o estar demasiado tiempo sentado en el baño.

-¿Cómo es esa nueva cirugía?

-La diferencia con el abordaje tradicional es que no se necesita cortar las hemorroides. Lo que hacemos es una pexia guiada por ecodoppler. Con el doppler buscamos las arterias hemorroidales, las cosemos para que no le llegue flujo sanguíneo y luego todo lo que sobresale para fuera se cose y se sube para arriba; hacemos como si fuera un lifting a la hemorroide. Así conseguimos que se suman, porque ya no les llega ese riego, y al subirlas para arriba ya no molestan. Como no hay que cortar nada no tiene tanto riesgo de incontinencia posoperatoria y no duele. La operación de hemorroides tradicional era muy dolorosa y la gente lo pasaba mal en el posoperatorio.

-¿Qué ventajas tiene?

-Además de que ya se va a su casa en menos de 24 horas, permite que el paciente se pueda incorporar mucho antes a su vida normal porque la fase de recuperación se acorta. La satisfacción para ellos es grande, y así lo hemos corroborado en los seis meses que llevamos haciéndolo.

-¿Es apta para cualquiera?

-Como cualquier tratamiento, depende, por supuesto, de cada paciente. En este caso para irse dentro de las 24 horas también se tiene en cuenta el soporte social que tenga; por ejemplo, si vive a una distancia prudencial o si tiene a alguien que lo lleve a su domicilio tras la cirugía ambulatoria, porque hay que tener en cuenta que aquí atendemos pacientes de localidades que están a mucha distancia.

-Choca que sea un hospital pequeño el que se convierte en pionero en una nueva técnica.

-Es una cuestión coyuntural. Esta es una técnica relativamente nueva en cuanto a su aplicación en España. Lleva unos seis años. Ahora se da la circunstancia de que tengo la plaza aquí y creo que lo lógico es aplicar a los pacientes, sea grande o pequeño el hospital, toda la formación que vas acumulando. Yo con esta técnica comencé en el CHUVI de Vigo en el 2011, y tuve ocasión de formarme en Italia con el que la inició. Pero cada vez hay más gente preparándose en ella porque está ganado muchos adeptos, así que seguro que pronto se hará también en el CHUO.

-¿El problema se puede prevenir?

-Es algo que tiene mucho que ver con el estreñimiento, que es el factor más predisponente, y también aparecen por ejemplo en deportistas de alto nivel que hacen mucha prensa abdominal y eso provoca que se colapsen.

-¿Se consulta a tiempo o todavía hay reparo en hablar de ello?

-Es algo que todavía ocurre y puede ser causa de un diagnóstico tardío de otro tipo de problemas, porque a veces sangran y lo achacan a las hemorroides, pero puede haber un tumor. Otras veces el paciente achaca a hemorroides las fisuras, por ejemplo, que también hoy en día tienen un buen pronóstico. En la consulta hacemos una retoscopia y luego una manometría, que nos ayuda a ver la fuerza del esfínter y con ello evaluar correctamente y saber si esa fisura, por ejemplo, es suceptible de intervenir o tiene un riesgo de incontinencia y se debe intentar un tratamiento conservador. Ahora, con la consulta única, ya podemos decírselo en esa misma cita.