Los niños recobran el protagonismo esta semana en Ourense. Aún quedan lejanas las festividades navideñas y las cabalgatas de Reyes en las que los pequeños son el motor de las celebraciones pero estos días, con la vuelta al cole, los pequeños llenan de alegría los centros educativos. Llenan los colegios a la vez que vacían los bolsillos de los padres porque los gastos se acumulan a pesar de la implantación de políticas eficaces como los bancos de libros o los cheques de ayuda para la compra de material escolar. Son medidas extendidas en el tiempo que apoyan más que las puntuales subvenciones por nacimiento o durante el primer o los primeros años de vida. La próxima paternidad del presidente en funciones Alberto Núñez Feijoo esperemos que le sirva para ampliar miras sobre lo que es necesario a lo largo de toda la crianza, aunque ya sabemos que en campaña todos los políticos prometen y luego tenemos que volver a la cruda realidad. Ese escenario de envejecimiento, pérdida de población y de falta de oportunidades laborales que es endémico ya en nuestra provincia. Un escenario en el que desembarcan los líderes nacionales de los partidos para arengar a los suyos y recibir algún baño de masas. Un escenario del que se olvidarán al momento siguiente de las promesas pronunciadas. Seguro que ya ni Rajoy se acuerda de aquella niña que utilizó como mensaje electoral. Podrían ser nuestros niños, que sin duda están creciendo en un entorno material más favorable, aunque las políticas de apoyo a la infancia siguen siendo cambiantes y poco estimulantes para decidir tener más niños aquí, que falta hacen.