Estos días estamos viviendo y disfrutando del paso de La Vuelta a España por la provincia. Bienvenida sea y ojalá la provincia de Ourense contase más a menudo para eventos de este tipo, aunque bien es sabido que para ello hay que poner mucho dinero de por medio. Dinero público que se toma como una inversión para difundir la imagen de la provincia más allá de nuestras fronteras y dinero público que se ha invertido en mejorar algunas carreteras e infraestructuras de los municipios por los que transcurre. Todavía quedan dos etapas más por Ourense de La Vuelta y no sabemos si la ronda española volverá en un futuro por aquí. Es un evento masivo pero también efímero. Pero fue la gran apuesta deportiva de la Diputación de Ourense para este año. Lástima que por el camino se quedaran el ascenso a la ACB del COB, que también pudiera haber tenido un retorno económico quizás más limitado pero más amplio en el tiempo, o ya más atrás, la supervivencia del CD Ourense. Dos clubes plenamente ourensanos y con los que se identificaba la afición -en el caso del fútbol cuando desapareció el Ourense había una gran afluencia de público al estadio de O Couto- y por los que las instituciones hicieron menos que lo justo. Quizás La Vuelta vuelva a Ourense. Quizás no. Pero lo que ya no volverá es el club rojillo. Incluso los legatarios de su espíritu, la UD Ourense, siguen encontrando atrancos para poder desarrollar su labor deportiva y no les facilitan el uso de campos de entrenamiento. Quizás vuelva otra oportunidad de ascenso para el COB. Veremos entonces si la provincia está tan preparada como para La Vuelta.