La plantilla del Barco fue la gran revelación del grupo gallego en su retorno a la categoría
20 may 2016 . Actualizado a las 16:59 h.El Centro de Deportes Barco vivió este año uno de los hitos más brillantes de su historia, desde su fundación en 1973. Desde 1994 no pasaban los valdeorreses por la Tercera División y el sexto puesto alcanzado lo convirtió en la gran revelación del torneo, luchando casi hasta el final por la cuarta plaza de promoción de ascenso.
Así en Calabagueiros pudieron recordar gestas como las de sus equipos de 1988, 1989 y 1982, cuando lograron colocarse entre los cinco primeros de la categoría nacional. Hablamos por tanto de uno de los puntos culminantes en una trayectoria de más de cuatro décadas.
Y no fue nada fácil conseguirlo para los discípulos de Javi Rey. Basta con el botón de muestra de que, entre los cinco ascendidos, solo ellos y el Negreira lograron librarse del descenso y fue el Barco el único que prácticamente nunca se vio apurado por las sombras de esa batalla. Ya desde la pretemporada llamaron la atención los movimientos de la directiva de Nilo Ramos para reforzar el equipo, pero nunca es sencillo adaptar a una plantilla de Preferente en un torneo tan competitivo.
En el caso de los valdeorreses, los problemas en defensa fueron su mayor lastre en la primera vuelta, pero poco a poco el equipo fue reaccionando en cuanto al trabajo defensivo y logró solucionar esos problemas. Tras una esperanzadora arrancada, los 24 puntos de la primera vuelta servían para cumplir el guion, pero la trayectoria dubitativa de varios equipos gallegos en Segunda B encarecía la permanencia.
La segunda vuelta comenzó con siete partidos sin perder, lo que con el final de la primera se amplió a once jornadas puntuando, en un golpe de mano que situó al Barco mirando hacia arriba, más que hacia abajo. El propio Javi Rey destacó también el trabajo de su preparador físico, Breogán Lourido, que logró optimizar las fuerzas de un equipo que, por momentos, tuvo sus complicaciones por las lesiones de varios jugadores, incluidos infortunios como los de Jorge De Dios y Dani.
Por si fuera poco, en las estaciones más caldeadas del torneo, el público de Calabagueiros ?y el que viajó a un buen número de campos?, fue un efectivo jugador número doce. En la memoria del fútbol valdeorrés perdurarán los dos partidos ante el filial deportivista, con un espectacular 4-4 en casa, remontando los locales en los últimos minutos y con la victoria 2-3 en Abegondo, ya en pugna directa por el asalto a la promoción de ascenso y la afición barquense dejándose ver en las gradas del Mundo del Fútbol.
A nivel individual, el regreso de Rubén García a casa fue un referente desde la pretemporada, pero el tridente goleador formado por Recamán (10), Mitogo (10) y Rodri Alonso (13) ya es bien conocido en la categoría, sin olvidar lo que le dio el refuerzo de David Álvarez, ya avanzada la segunda vuelta. La revelación ya es protagonista de pleno derecho.