Cada vez que se publican los datos del desempleo, solemos hacer hincapié en cuantos desempleados menos hay, por ejemplo. En el caso del dato de ayer relativo a nuestra provincia, todos diríamos que a día de hoy hay 211 parados menos que hace un mes.
A continuación surge el análisis. Que si ese empleo es de mala calidad porque se trata en su mayor parte de contratos temporales. Que si baja la cifra de parados, pero es solo a causa de la estacionalidad, etcétera. Como cualquier persona de bien, comparto estas opiniones y me encantaría que todos mis conciudadanos tuviesen un contrato indefinido, con el horario que mejor les vaya y ganando tres mil euros al mes.
Pero la realidad de nuestra economía no es esa. Por el contrario, detrás de cada uno de esos doscientos once contratos que se formalizaron a lo largo del mes de abril se encuentra un empresario que está apostando por sacar un negocio adelante y arriesgando su dinero para conseguirlo. Por lo tanto yo me alegro por esos ourensanos que ahora cada mañana sí se pueden levantar para ir a trabajar, con lo que esto supone a nivel económico y psicológico para cualquier persona que haya estado en las listas del desempleo algunos meses o incluso algunos años.
Y felicito a esos 211 empresarios que apuestan por seguir adelante contra viento y marea, luchando por sacar sus proyectos adelante y apostando por contratar gente, que en mi opinión es la mejor política social que puede haber en un país, que todos tengamos trabajo.