El futuro

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez MATICES

OURENSE

Por si alguien lo dudaba, en Ourense la cifra de nacimientos volvió a cerrar en negativo el año pasado. Con él son ya siete los ejercicios durante los cuales, de forma consecutiva, en la provincia se ha registrado un descenso en el número de partos, lo que deja pocas esperanzas sobre la recuperación poblacional.

De modo que si la tendencia se mantiene en los años venideros, historias como las de Alexia o Naia, dos pequeñas nacidas en las últimas horas del 2015 y las primeras del 2016, serán cada vez más una noticia, y no algo habitual, como debería ocurrir en una provincia que, según quienes la gobiernan, va estupendamente.

Y es que parece que este dato (malo) relativo a la demografía no interesa nada a nuestros políticos, ocupados solo en darle mil vueltas al rollo termal, a la prometedora llegada de nuevas infraestructuras, a la política de subvenciones para arreglar aceras... En fin, a todo aquello de lo que se puede sacar algún rendimiento electoral.

Tal vez por eso, son nulas las acciones que se promueven en esta provincia para fomentar la natalidad y conseguir que las parejas que tienen hijos dispongan de los servicios que necesitan. De ahí que haya mujeres que para hacerse una ecografía de embarazo tengan que recorrer 40 kilómetros; que sea muy difícil encontrar plaza en una guardería pública de la capital o que la atención en los servicios de pediatría sufra recortes.

Con tanta política de velatorio que arrastramos, en Ourense se ha olvidado que el futuro está en los que nacen. Pero claro, como entender eso cuando son los mayores los que nos mantienen arriba.