«Todos hemos aportado para no repetir lo de los últimos cuatro años»
20 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.A un día de cumplir los cien al frente del Concello de Ourense, el popular Jesús Vázquez mira con satisfacción lo realizado y con optimismo el futuro. Está convencido de que algo más de tres meses le han bastado para cambiar la cara a la corporación. Eso sí, reconoce que las turbulencias de gobernar en minoría ya le han pasado alguna factura.
-Resuma sus primeros cien días como alcalde de Ourense.
-Haría un balance positivo, de ilusión. Un balance de contacto con el ciudadano. Han sido tres meses muy intensos en logros.
-¿El mayor acierto?
-Hubo muchas buenas noticias. Empezando por las cosas más pequeñas que hacen grande a una ciudad. Y yo creo que se ha vuelto al diálogo y a la realidad. La visión de la propia corporación, no solo del grupo gobernante, ha cambiado en positivo.
-¿Algún error?
-Supongo. Quien decide cien veces al día... Seguro que habrá errores que se vean en unas semanas, pero un error garrafal yo no tengo esa constancia. De no conseguir logros, si claro que ha habido alguna cosa que me hubiera gustado conseguir.
-Habla de logros no conseguidos, ¿lo del Arqueolóxico que quedó en victoria, empate o derrota?
-Yo creo que quedó en un asunto pendiente que esta ciudad tiene aún que conseguir y que hay que trabajar. Hemos conseguido algo muy importante como es que el Arqueolóxico sea un tema que sea tratado en Madrid y ha pasado a ocupar la agenda del ministerio y del presidente de España, y eso es positivo, pero creo evidentemente que no puedo decir que haya sido un resultado satisfactorio para la ciudad.
-Se percibe un cambio en las formas, ¿lo habrá de fondo?
-Todos hemos aprendido la lección de lo que ha pasado el 24 de mayo. Sabíamos de la necesidad de regresar a la normalidad. Todos hemos puesto de nuestra parte para que no se repitan los últimos cuatro años. La ciudadanía ve diálogo y puntos de encuentro, aunque también desencuentros.
-¿Qué se han encontrado bajo las alfombras?
- Yo creo que vamos a ser positivos. De los errores debemos de aprender y esta ciudad necesita cuatro años en que el corazón le vuelva a latir. Creo que dada una serie de circunstancias, el Concello de Ourense estaba totalmente paralizado, se dieron unas circunstancias muy complejas, y es necesario salir en positivo. Para eso necesitamos al resto de grupos. No es una victoria de un alcalde o un grupo, es una victoria de la ciudad que pasa de estar en una UCI asistida, o casi me atrevería a decir que estábamos en un coma inducido, y ahora hemos empezado a respirar.
-¿Qué le diría a quienes le acusan de usar las instituciones en clave política?
-Forma parte de esa normalidad. Te puedo asegurar que si estuviera otro gobierno de otro color, por nuestra parte iba a ser lo mismo. El diálogo da mejor resultado que la confrontación, quizás en otros lugares a corto plazo la confrontación permanente haya dado resultado, pero la ciudad a la larga lo acaba pagando.
-Se ha rebajado la tensión con la oposición, ¿algún grupo les acusa de tener un pacto no escrito con Jácome?
-Hay gente que en vez de hacer política le gusta malmeter, y no se da cuenta de que provoca una paralización de la ciudad. Mi relación con Democracia Ourensana es la misma que con Ourense en Común y el PSOE. Hasta ahora con quien más puntos de encuentro hemos tenido ha sido con el PSOE, por encima de DO con quien no hemos tenido apoyos significativos. Y con respecto a Ourense en Común es que el modelo asambleario que tienen les dificulta muchísimo tomar una decisión.
-¿Podrá cumplir su programa en minoría?
-Dependemos de la negociación, pero eso lo decíamos también en campaña. Cuando un gobierno tiene una mayoría es el único responsable, pero con esto no evito responder de mi responsabilidad. De hecho, hay inversiones que no iban en el programa y ya se han conseguido.
jesús vázquez abad alcalde de ourense
cien días de gobierno
«El nuevo plan de urbanismo corre prisa»
En clave de gestión municipal, el urbanismo y los presupuestos son los dos grandes deberes que tiene por delante Jesús Vázquez, y que marcarán el termómetro de la capacidad política del nuevo gobierno. En ambos casos, el regidor ourensano reconoce que les va a tocar trabajar sobre la bocina.
-Venimos de una etapa con las cuentas prorrogadas o aprobadas tarde, ¿las del 2016 estarán en tiempo y forma?
- Intentaremos llegar lo antes posible, pero tenemos que partir de un supuesto: estamos obligados a presentar un plan económico financiero tutelado por la Xunta por superar el techo de gasto. Suele ser muy restrictivo.
-¿Serán capaces de aprobarlos en pleno con apoyos puntuales?
-Me gustaría en pleno, porque sería una muestra de trabajar a favor de la ciudad. No sería tan difícil y vamos a ofrecer todo nuestro diálogo pero tenemos la capacidad para llevarlos a junta de gobierno.
-El urbanismo tiene la espada de Damocles de la Justicia encima, ¿qué hoja de ruta se marcan para el nuevo plan de ordenación municipal?
- Queremos ser prudentes y estamos trabajando para que pudiera estar a finales del 2016 o principios del 2017. Estamos trabajando muchísimo con el equipo redactor y los técnicos buscando alternativas a problemas para evitar un plan que vuelva a dar problemas y pueda ser anulado partiendo de la base del que ya quedó planteado.
-¿Descarta una segunda exposición pública?
-Se está trabajando y planteando todas las alternativas, porque además en este momento el plan xeral corre prisa. Sin adelantar acontecimientos, porque no sé cuál será el dictamen del Tribunal Superior de Xustiza, pero es necesario trabajar sobre un nuevo plan, porque si no podemos paralizar esta ciudad. Tenemos que llegar acuerdos y todos debemos de ceder para hacer un buen plan. Estamos con unos tiempos muy limitados.
«Paco era un hombre muy entregado a la causa y para mí fue una pérdida»
Sobre la crisis de gobierno propiciada por la salida de su número 3, Paco González, después de que Baltar le obligara a elegir entre su puesto en el Centro Cultural de la Diputación y el Concello, Jesús Vázquez despeja: «Es una decisión suya (de Baltar)».
-¿Cómo valora su relación con José Manuel Baltar?, ¿la oposición habla de injerencias?
- No. El presidente de la Diputación sabe su papel y sabe que necesita a la ciudad. Y el alcalde sabe que la ciudad también necesita la provincia. Más allá de lo que puedan opinar otros grupos políticos buscando esa división, lo que hay es una buena relación y un bien común, que Ourense salga adelante.
-¿No es sorprendente que la crisis de gobierno que ha sufrido le venga provocada desde la dirección provincial del partido?
- Creo que hay un planteamiento por parte del presidente de la Diputación con uno de sus funcionarios y yo creo que es una etapa que ha pasado. Es cierto que Paco tenía una proyección muy fuerte, era un hombre muy entregado a la causa y para mí fue una pérdida.
-Parece extraño que Baltar no le consultara antes de pedir a Paco que eligiera entre el Concello y su puesto en la Diputación.
-El presidente tenía claro su punto de vista. Y mi amigo Paco, que es un gran profesional, en su momento tomó una decisión. Por lo tanto, no creo que haya que confabular en algún otro sentido.
-Pero, ¿no le sorprendió que no le llamara previamente?
-A quién.
-A usted.
-¿A mí? Vamos a ver, es una decisión suya y si dijéramos lo contrario diríamos que es una injerencia.
-¿Está de acuerdo con el fondo de la decisión de Baltar?
-Es una opinión. Es correcto desde el momento que es la opinión del presidente de la Diputación con respecto a uno de sus empleados. Yo digo claramente que estaba dentro de la legalidad porque a veces puede transmitirse la idea de que la decisión venía dada porque había una incompatibilidad. Es compatible, y de hecho esa circunstancia se está dando en otros sitios y en otros lugares y no hay esa decisión. Pero, repito, es una decisión del presidente de la Diputación sobre sus empleados.