El deporte de perder

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa DE REOJO

OURENSE

06 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Tengo que reconocer que el deporte no es lo mío. Ni en la cancha ni en la grada. Puedo afirmar que cuando me tocó jugar, al voleibol concretamente, era la peor de mi equipo. Aunque eso no quiere decir que no me lo pasara bien y que no hubiera aprendido un buen puñado de cosas (aunque sacar en condiciones no fuera una de ellas). Cuando me tocaba en el público las cosas no mejoraron. En algún momento pude ser una de las personas que más partidos de fútbol sala veía en Ourense. Pero al final, oye, no había manera. No pillaba uno y solo estaba pendiente del marcador para ver si se acababa. La cosa variaba un poco cuando se trataba del baloncesto y había que rezar por un triple en el Paco Paz. El «Caixa Ourense», coreado a voz en grito, es un recuerdo que resulta contradictorio estos días en los que nos hemos dado cuenta, en primera persona del plural, que la ACB es algo bien diferente a aquel tiempo que los recuerdos pintan de azul y amarillo.

La faena que nos están haciendo los de Roca va más allá de lo deportivo. Y va más allá de Ourense. Díganme a mí cómo le explicamos a los chavales que en pocos días iniciarán las competiciones escolares cuáles son los valores del deporte. El esfuerzo y su recompensa los quiere convertir la ACB en papel mojado. A estas alturas del partido no podemos comulgar con un «Lo importante es participar». Porque ese es el mensaje que se transmite en las derrotas. Y aquí, que no lo olviden ni en la ACB ni en Fuenlabrada, ganamos.