Mucho me temo que esta campaña no va a ser más relajada que la del año 2011. Y eso que aquella tuvo lo suyo. Entonces, como aperitivo al mandato más polémico de la política municipal ourensana, ya hubo una notable crispación. Solo hay que recordar la escena protagonizada por los entonces candidatos de PP y PSOE, Francisco Rodríguez y Rosendo Fernández, que estuvieron a punto de llegar a las manos en pleno debate radiofónico. Ambos desaparecen del escenario electoral de cara al próximo día 24, pero los nuevos aspirantes de populares y socialistas llevan días elevando cada vez un poco más el tono del discurso con el que se dirigen el uno al otro.
Además de la que puedan ofrecer los, hasta ahora, grandes partidos, la oferta electoral se ha multiplicado y puede que muchos ciudadanos se pierdan entre tantas siglas, algunas de ellas con proyectos políticos muy similares. Se habla mucho de las nuevas tecnologías, pero creo que para los partidos minoritarios o nuevos puede ser la campaña en la que más importancia tenga estar a pie de calle, convencer a los ourensanos uno a uno, cara a cara. Solo así podrán conocer un proyecto concreto entre los muchos que se presentan a este guirigay electoral.
Sin Podemos ni Ciudadanos, los partidos emergentes a nivel nacional, aquellos votantes que quieran explorar alternativas a las formaciones tradicionales tendrán que hacer un esfuerzo por descubrir quiénes se presentan y qué es lo que ofrecen.