El profe virtual quiere ser humano

El campus proyecta una herramienta para captar reacciones del alumno

La enseñanza virtual no logra incorporar los valores del contacto humano entre profesor y alumno.
La enseñanza virtual no logra incorporar los valores del contacto humano entre profesor y alumno.

Ourense

La letra ya no entra con sangre porque los tiempos han cambiado. Tanto, y tan velozmente en lo que a técnica se refiere, que en ocasiones la letra ni siquiera está ya en los libros. Por no estar, ni los pupitres están en un aula ni los alumnos tienen compañeros. La sociedad occidental se ha hecho virtual y las autoridades educativas agasajan las escuelas a cada rato con aulas informáticas, lotes de ordenadores, pizarras digitales, libros sin letras y con caracteres y un sinfín de promesas de artilugios futuristas para aprender más, mejor, más rápido y, sobre todo, con modernidad.

Más allá de las evaluaciones educativas y los análisis filosóficos sobre la didáctica impulsada por las herramientas tecnológicas, el grupo de investigación SING (Sistemas Informáticos de Nueva Generación), que dirige el profesor de la Escola Superior de Enxeñería Informática Florentino Fernández Riverola, ha comenzado un proceso para crear una herramienta virtual que, incorporada a las actuales plataformas de enseñanza virtual, permita recuperar la esencia del hecho docente: la relación humana entre educador y educando, el cruce de percepciones entre profesor y alumno, que le permite al primero saber si sus conocimientos están siendo bien transmitidos y adecuadamente captados por los escolares.

No será posible, a priori, discernir el bostezo o la mirada atenta del alumno que se sitúa tras la pantalla del ordenador en su domicilio, pero sí percibir muchos otros gestos y reacciones digitales que, adecuadamente vehiculizados, pueden ser muy útiles para el profesor y para toda la actividad educativa.

Ese complemento -plugin- que proyectan las universidades de Vigo y Minho, fundamentará su desarrollo en el trabajo que están realizando, en forma de tesis, dos alumnos portugueses que realizan su doctorado en Galicia, Manuel da Silva y Sérgio de Carvalho.

El primero ha defendido ya su tesis sobre el análisis del comportamiento de alumnos en plataformas de aprendizaje digital, con una atención especial al estrés. «A novidade deste traballo -expone Fernández Riverola, codirector de la tesis con Paulo Novais- é que antes formábase de forma totalmente presencial e agora aumentan as plataformas e as ferramentas online, pero esquecen o estrés e é importante; hai que ter en conta nos novos modelos o que antes era fundamental».

El trabajo de Da Silva «demostra que o estrés segue estando presente na aprendizaxe dixital. Cando o profesor ten diante unha pantalla e só a foto dun alumno, xa non recibe o feedback das clases presenciais, non ten a percepción das reaccións que ese alumno ten ante o que el está dicindo; non sabe se entende, se se aburre, se se pon nervioso...».

74 estudiantes analizados

De ahí, concluye, la conveniencia de incorporar al mercado de la enseñanza digital una herramienta complementaria que le permita al profesor, analizando una serie de datos de comportamiento del alumno, deducir sus reacciones ante la información que está recibiendo.

En ese sentido es básica la investigación doctoral llevada a cabo por Manuel da Silva con seis grupos de estudiantes online, 49 hombres y 25 mujeres, con edades comprendidas entre los 13 y 17 años. Cómo se mueve el ratón y cómo se pulsan las teclas ofrece una información sutil traducible, en lenguaje docente tradicional, a una mirada atenta o un gesto de incomprensión.

Un estudio similar para medir los efectos de la fatiga en el uso de teclado y ratón determinará si pueden ser cuantificados del mismo modo que el estrés y, por tanto, utilizados para ofrecer información valiosa al profesor. Este trabajo está siendo desarrollado por el doctorando Sérgio de Carvalho, que defenderá su tesis el año próximo.

Ambos trabajos abren el camino al desarrollo de clasificadores no invasivos, explica Manuel da Sila, «capaces de actuar en tiempo real para proporcionar al docente una descripción precisa del estado de los estudiantes. Se hace posible superar la distancia virtual y que el profesor sea capaz de entender las dificultades de sus alumnos».

La comunicación presenta aún claras deficiencias en la «teledocencia»

Dos tesis analizan las manifestaciones del estrés y la fatiga mental

El uso del teclado y del ratón da pistas sobre la actitud del estudiante

El estudio llevado a cabo por Manuel da Silva utilizó como escenario la plataforma Moodle, la más popular en el mundo y en la que, por ejemplo, se desarrollan las actividades de teledocencia de la Universidade de Vigo. Planteó dos escenarios para el análisis del comportamiento y reacciones de los alumnos.

En el primero, el profesor les propuso a los estudiantes una tarea de revisión de conceptos previamente expuestos, sin ningún tipo de condicionamiento. En el segundo, esos mismos alumnos tuvieron que realizar una tarea de similar dificultad, pero el profesor les indicó que contaría para la evaluación final de la materia y que tenía límite de tiempo para su ejecución.

El investigador analizó diferentes detalles del manejo que del teclado y del ordenador hacían los alumnos en ambas pruebas para obtener conclusiones sobre el estrés que estaban padeciendo en cada momento.

Diferencias de ritmo

Un estudiante con estrés mantiene presionadas las teclas un período breve de tiempo y utiliza el teclado a menor ritmo; además, la aceleración del ratón es menor y sus movimientos son más lentos. En el escenario de mayor estrés, se observó que el movimiento del ratón era más preciso y eficiente, realizando movimientos en línea recta.

Estas reacciones inherentes al manejo del ordenador serán la base para el desarrollo de un complemento humanizador de las plataformas de teledocencia.

El estudio de Da Silva se detuvo también en el resultado de las pruebas realizadas por los alumnos. En la situación con estrés, 4 de los 6 grupos de alumnos obtuvieron una calificación inferior y algunos alumnos incurrieron en confusiones y malas interpretaciones.

Votación
1 votos

El profe virtual quiere ser humano