El profe virtual quiere ser humano

mar gil OURENSE

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La enseñanza virtual no logra incorporar los valores del contacto humano entre profesor y alumno.
La enseñanza virtual no logra incorporar los valores del contacto humano entre profesor y alumno. villar

El campus proyecta una herramienta para captar reacciones del alumno

02 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La letra ya no entra con sangre porque los tiempos han cambiado. Tanto, y tan velozmente en lo que a técnica se refiere, que en ocasiones la letra ni siquiera está ya en los libros. Por no estar, ni los pupitres están en un aula ni los alumnos tienen compañeros. La sociedad occidental se ha hecho virtual y las autoridades educativas agasajan las escuelas a cada rato con aulas informáticas, lotes de ordenadores, pizarras digitales, libros sin letras y con caracteres y un sinfín de promesas de artilugios futuristas para aprender más, mejor, más rápido y, sobre todo, con modernidad.

Más allá de las evaluaciones educativas y los análisis filosóficos sobre la didáctica impulsada por las herramientas tecnológicas, el grupo de investigación SING (Sistemas Informáticos de Nueva Generación), que dirige el profesor de la Escola Superior de Enxeñería Informática Florentino Fernández Riverola, ha comenzado un proceso para crear una herramienta virtual que, incorporada a las actuales plataformas de enseñanza virtual, permita recuperar la esencia del hecho docente: la relación humana entre educador y educando, el cruce de percepciones entre profesor y alumno, que le permite al primero saber si sus conocimientos están siendo bien transmitidos y adecuadamente captados por los escolares.

No será posible, a priori, discernir el bostezo o la mirada atenta del alumno que se sitúa tras la pantalla del ordenador en su domicilio, pero sí percibir muchos otros gestos y reacciones digitales que, adecuadamente vehiculizados, pueden ser muy útiles para el profesor y para toda la actividad educativa.