La institución fijará una oferta de servicios y buscará vías de financiación
15 ene 2015 . Actualizado a las 05:20 h.La Cámara de Comercio de Ourense atraviesa un momento de transición. El personal de la entidad trabaja desde hace algunas semanas en la elaboración de un plan de acción con que se pretende redefinir los servicios que se ofertan actualmente en la entidad y, en definitiva, situar a la institución en una posición sólida para poder mantenerse de cara al futuro y evitar así su desaparición.
Técnicos de la cámara, con el asesoramiento de los integrantes del comité ejecutivo, tienen ya esbozadas las líneas de trabajo del documento, que a estas alturas ya se encuentra «bastante avanzado», según confirmó ayer mismo el presidente de la entidad, Juan Carlos Parada. Asegura que la puesta en marcha de las líneas de trabajo que se marcarán en el informe supondrán «una renovación, un cambio total en lo que es hoy en día esta institución y una nueva filosofía de trabajo».
Así, entre otras cosas, se prevé fijar qué servicios se ofrecerán a partir de ahora, a qué empresas podrán ir destinados y a qué alternativas financieras se recurrirá. Esta última parte resulta de vital importancia porque ahora mismo la Cámara de Comercio no recibe ninguna cuota de las empresas ourensanas, una circunstancia que, obligatoriamente, lleva a la búsqueda de nuevas vías de financiación que garanticen la subsistencia de la entidad.
De hecho, los problemas económicos que arrastra la cámara -que pese a no tener deudas gracias a lo acumulado durante los años de bonanza, el año 2013 sufrió unas pérdidas de 400.000 euros- obligaron el año pasado a la aplicación de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afecta a sus 19 empleados y que estará vigente durante todo el 2015.
Situación complicada
La supresión de la obligatoriedad en el pago de cuotas, que ha colocado a todas las cámaras gallegas en una situación complicada, ha sido uno más de los problemas que ha tenido que afrontar esta entidad en los últimos tiempos. Así, el pasado mes de septiembre presentaba su dimisión su anterior presidente, Celso Barbosa, alegando motivos personales y falta de tiempo para poder dedicarlo a las necesidades de la institución. Fue necesario convocar posteriormente dos plenos para conseguir la elección de un nuevo mandatario, cargo que finalmente, y ante la ausencia de otros aspirantes, recayó en Juan Carlos Parada, quien hasta ese momento -el nombramiento se produjo el pasado diciembre- ocupaba el cargo de vicepresidente.
La nueva ejecutiva, integrada también por Antonio Villaverde Pereiras, José Pérez Seara, Manuel Maneiro López, Francisco Javier Soto Varela, Santiago Ferreiro Pérez, José Vilarchao Cid y Victoria Rois García, trata ahora de establecer un nuevo escenario para dar estabilidad a la cámara. Aunque no hay todavía una fecha concreta, se prevé que el nuevo plan de trabajo esté listo para su presentación al pleno en apenas unas semanas.
Todo ello, mientras se está a la espera de que la Xunta de Galicia apruebe la nueva normativa autonómica que regulará a estas entidades. Aunque por ahora se desconoce su contenido, ya se habla de posibles fusiones entre cámaras, una opción que desde Ourense no se contempla, al menos en estos momentos.