Los criterios de los técnicos de Urbanismo de la Xunta y las aspiraciones del gobierno local de A Rúa sobre las cifras de edificabilidad están ralentizando la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Municipal.
Los principales escollos radican en los núcleos de O Raxedo y A Mazaira, «que é onde hai discrepancias, pero tampouco son insalvables; creo que se pode chegar a acordo»; decía García después de entrevistarse en Santiago con la directora xeral de Urbanismo y los técnicos de su departamento. El problema radica en que las intenciones del gobierno local es dejar como urbanizable una zona más amplia que la que desde la Xunta consideran como viable dentro de las previsiones de crecimiento de la población en el municipio.
La aprobación, en julio
Fue una reunión «intensiva», según dijo García, para después remarcar que «valeu a pena, porque as liñas máis importantes quedaron definidas». Aunque reconocía también que esperaba que hubiese sido la última, y finalmente no será así.
La negociación del plan de urbanismo continuará a lo largo de hoy en Santiago con una reunión en Patrimonio, aunque en este caso, según García «o tema quedou prácticamente pechado nas reunións que tivemos en Ourense». Consideraba que el encuentro servirá sobre todo «de cara a axilizar os trámites despois, cando teñan xa o definitivo, que se aprobe rápido».
Después de muchos años con plazos que no terminaban de cerrarse, García rehusaba dar una nueva fecha como la definitiva. Eso sí, aseguraba que después de Semana Santa habrá una nueva reunión con la empresa redactora para rematar las correcciones pendientes consensuadas con la Xunta, con el objetivo puesto en poder aprobar de manera inicial el PXOM «no pleno do mes de xullo».