La asamblea del consorcio de aguas de Valdeorras acordó ayer bajar la tasa a varios cientos de vecinos de la comarca que no tiene contadores, por lo que se les estaba cobrando por estimación. Esto se traducía en que muchos valdeorreses (con aguas no mancomunadas, como se conoce la situación) estaban pagando 11,50 euros por trimestre frente a los 1,50 euros que pagan la mayoría de las viviendas. La situación afecta especialmente a vecinos de A Veiga, O Bolo, Rubiá y Carballeda, también a algunos de O Barco (mientras que en A Rúa, Larouco y Petín no se da este tipo de casos), lo que había generado numerosas críticas que fueron transmitidas a los alcaldes.
Ayer la situación fue estudiada en la asamblea, en la que además de estar los nueve regidores de la comarca están representadas la Diputación y la Xunta. Juntos acordaron realizar un estudio económico pormenorizado, que se prevé esté listo antes de un mes. Será entonces cuando se conozcan los nuevos precios y la asamblea se reúna para aprobar los presupuestos para este año, tema que ayer quedó sobre la mesa.
Antes de la reunión del consorcio tuvo lugar el acto de disolución de la mancomunidad de Valdeorras, que estuvo inactiva los últimos 10 años, para liquidar el remanente de tesorería, que pasará al consorcio de aguas.